Marius Borg defiende en su juicio a su madre, la princesa Mette-Marit, y culpa a la prensa: "Me han acosado y atormentado"
En la segunda semana del juicio que Marius Borg afronta acusado de 38 delitos, ha negado que la princesa heredera lo encubriera y ha culpado de sus problemas a la prensa
Mette-Marit y su hijo mayor, Marius Borg, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Tras escuchar este martes los delitos que se le imputan, declarase inocente de los referidos a distintas violaciones y admitir tráfico de drogas, Marius Borg ha afrontado la segunda jornada de su juicio. Le tocaba el turno, además, de hacer su primera declaración y contestando a las preguntas del fiscal y de sus abogados. Una intervención en la que no ha dudado en defender a su madre, la princesa Mette-Marit, y culpar a la prensa de sus males: "Me han acosado y atormentado".
Es un juicio que está programado al detalle y su declaración estaba prevista a las 12:45, después de una pausa para comer. Y, como se ha establecido para todo el proceso, no hay imágenes de Marius ni se ha escuchado su voz cuando ha subido al estrado. Es una de las restricciones que se han impuesto a los numerosos medios acreditados.
El hijo de Mette-Marit ha ocupado el estrado frente a varias de sus víctimas, sentadas cerca unas de otras. A excepción de una de ellas, Nora Haukland, se ignora la identidad de estas víctimas y son la razón más importante para que parte del contenido de este juicio esté vetado. No así la declaración de Marius, que sí han podido transcribir algunos de los periodistas presentes en la sala.
El ambiente antes de la segunda jornada de juicio. (EFE)
Precisamente para ellos han ido algunos de los reproches del hijo de Mette-Marit, que se mostraba indignado porque se les hubiera dejado entrar en la sala del tribunal. "Me resulta increíblemente difícil hablar delante de tanta gente", decía entre lágrimas y con la voz quebrada. al sentarse. "La prensa me sigue desde que tengo tres años. Me han acosado y atormentado. El hecho de que tengan que sentarse en esta sala me parece absolutamente terrible", aseguraba.
Antes de entrar en detalles y contestar a preguntas concretas sobre sus supuestos delitos, acusaba a los periodistas de tergiversar los hechos: "El grupo que tengo detrás de mí consigue transformar todo en algo que no es". Y se refería a su situación como hijastro del príncipe heredero antes de abordar las cuestiones de abogados y fiscal: "He tenido una necesidad extrema de validación".
Una de las primeras preguntas que tenía que responder era, precisamente, sobre el papel de su madre en su detención. Quedó demostrado en su momento que Mette-Marit había avisado a su hijo mayor de que iba a ser arrestado, pero en este juicio, Marius ha querido defender a su progenitora, negando que ella hubiera sacado la tarjeta SIM de su teléfono: "Mucha gente ha especulado sobre si mamá sacó la tarjeta SIM. Eso definitivamente no ha sucedido. Mamá fregaba los platos".
Ilustración de Marius Borg, en la primera jornada del juicio. (Gtres)
Marius también admitía ante el juez y el fiscal que almacenaba fotos y vídeos de situaciones sexuales en otras carpetas distintas a la habitual galería del propio teléfono: "Las pongo en otro sitio, pero no es para que desaparezcan. Como dije: nunca ha sido para nadie más que para mí". Hay que recordar que algunas imágenes fueron tomadas sin el consentimiento de las víctimas. Incluso, alguna de ellas se enteró por la policía de su existencia, cuando la investigación estaba en marcha.
Eso sí, los detalles más explícitos de sus relaciones sexuales con las víctimas han sido vetados, aunque no los referidos a las fiestas en las que participaba Marius y el consumo de alcohol y drogas, que no ha negado. "He vivido una vida con la que creo que muy pocos aquí pueden identificarse".
Su testimonio en general difería bastante del que, poco antes, ofrecía una de las víctimas, referido especialmente a una noche de 2018 en la que tuvieron relaciones sexuales en Skaugum, la residencia donde viven Haakon y Mette-Marit y donde él disfrutaba de un apartamento, convertido después en escenario de locas fiestas y objeto ahora de la investigación.
Tras una hora y cuarto de declaración Marius Borg pedía tomarse un descanso, agotado por las preguntas constantes y la lógica presión, además de esa incomodidad por tener presente en la sala a la misma prensa a la que ha culpado de todos sus problemas.
Tras escuchar este martes los delitos que se le imputan, declarase inocente de los referidos a distintas violaciones y admitir tráfico de drogas, Marius Borg ha afrontado la segunda jornada de su juicio. Le tocaba el turno, además, de hacer su primera declaración y contestando a las preguntas del fiscal y de sus abogados. Una intervención en la que no ha dudado en defender a su madre, la princesa Mette-Marit, y culpar a la prensa de sus males: "Me han acosado y atormentado".