Del vestido angelical de Josephine al broche con historia de Isabella: los looks de las asistentes a la confirmación de los mellizos
La familia real danesa ha vuelto a dar una lección de estilo en el Palacio de Fredensborg. Analizamos al detalle el diseño de Josephine, el broche de Isabella y la impecable apuesta monocromática de la reina Mary
La confirmación de los príncipes Vincent y Josephine ha dejado una estampa familiar para el recuerdo. En una mañana marcada por la solemnidad, la tristeza por la perdida de John Donaldson, padre de la reina Mary, y distintos reencuentros, con la destacada presencia de Felipe VI, las mujeres de la casa Glücksburg han desplegado un abanico de estilos que combinan la frescura de la juventud con el peso de la tradición joyera de la Corona.
Como absoluta protagonista de la jornada, la princesa Josephine ha apostado por un vestido de corte midi en color blanco roto. El diseño, de aire romántico y cuello cuadrado, destaca por sus mangas de encaje y una falda fluida adornada con sutiles aplicaciones florales en 3D. Para completar su look, Josephine ha optado por un sencillo collar de perlas y unos zapatos destalaonados en tono nude, una elección que refuerza esa imagen angelical.
La princesa llevaba además un brazalete muy especial. Esta joya fue originalmente un regalo de bodas que la princesa Luisa, duquesa de Argyl entregó en 1935 a la reina Ingrid, nacida princesa de Suecia, cuando contrajo matrimonio con Federico IX. Ingrid, siguiendo la tradición de pasar las joyas con historia a sus descendientes, se lo regaló a su hija Margarita, quien decidió entregárselo a su nieta Josephine con motivo de su bautizo.
Por su parte, la princesa Isabella ha vuelto a demostrar por qué es una de las "it royals" más seguidas. Ha roto la paleta de tonos suaves con un conjunto de sastre en un vibrante verde bosque. La chaqueta, de corte asimétrico y entallada, junto con unos pantalones de pata de elefante, le conferían una silueta impecable.
Sin embargo, el detalle más relevante estaba en su solapa. Isabella ha lucido un broche histórico de perlas y brillantes. Se trata de una pieza triangular con tres perlas, decoradas con diamantes, que perteneció a la reina Alexandrine de Dinamarca, su tatarabuela y esposa de Christian X. La joya fue pasando de generación en generación hasta que llegó a manos de Margarita II, quien lució el broche durante su juventud.
Cuando nació su primera nieta en abril de 2007, decidió entonces regalarle este histórico broche, que Isabella lució por primera vez en junio de 2019, en el 50 cumpleaños de su tío el príncipe Joaquín. Desde entonces lo ha llevado también en ocasiones muy especiales como su propia confirmación, en abril de 2022.
En cuanto a la reina Mary ha vuelto a ser el ejemplo de la elegancia serena. En una semana especialmente emotiva tras la muerte de su padre , ha elegido un 'total look' en azul marino, un color que proyecta autoridad y respeto. Se trata de un conjunto de dos piezas con una blusa de cuello lazada y mangas abullonadas, combinado con pantalones de pinzas anchos.
Mary ha preferido no arriesgar, manteniéndose en un segundo plano estilístico para que sus hijos brillaran, pero su elección de tocado un discreto casquete en el mismo tono, y su maquillaje natural han vuelto a posicionarla como una de las mejores de la jornada. Eso sí, su broche, como el de su hija Isabella, cuenta con una interesante historia.
Está formado por un gran zafiro octogonal de talla esmeralda, rodeado por una delicada guirnalda de pequeños diamantes y, en un segundo círculo, 22 diamantes de gran tamaño que refuerzan su espectacularidad. Fue creado alrededor de 1840 y perteneció originalmente a la reina Marie Sophie Frederikke, esposa de Federico VI de Dinamarca.
La pieza pasó después a su hija, la duquesa Wilhelmine de Glücksborg, quien en un gesto de gran generosidad decidió donarla en 1872 a una colecta solidaria destinada a ayudar a los damnificados por una devastadora inundación en las regiones danesas de Lolland-Falster. Años más tarde, la joya fue recomprada por la reina Louise, esposa de Christian IX, y desde entonces ha ido pasando de generación en generación dentro de la familia real danesa.
Con su singular historia en mente, el broche recibió el nombre de 'flood sapphire' o 'zafiro de la inundación' y acabó integrándose en el Fondo de Bienes Personales de la Casa Real, una colección de joyas a disposición de la reina en ejercicio.
La confirmación de los príncipes Vincent y Josephine ha dejado una estampa familiar para el recuerdo. En una mañana marcada por la solemnidad, la tristeza por la perdida de John Donaldson, padre de la reina Mary, y distintos reencuentros, con la destacada presencia de Felipe VI, las mujeres de la casa Glücksburg han desplegado un abanico de estilos que combinan la frescura de la juventud con el peso de la tradición joyera de la Corona.