Crítica de 'El Joven Sherlock' (Prime Video): la versión gamberra y divertida del detective según Guy Ritchie
Un torrente de diversión y acción con un Sherlock de espíritu punk que, pese a sus anacronismos y su ligereza, ofrece una visión fresca que respeta el legado del personaje de Conan Doyle
Los protagonistas de 'El Joven Sherlock'. (Prime Video)
"Deberías ser detective", le dice un tal Moriarty a un tal Sherlock en una secuencia de esta, una de las ficciones más interesantes de esta temporada. Los que conozcan el nombre de esos dos personajes creados por Arthur Conan Doyle se asombrarán al ver que en esta serie son compañeros de faenas (en la obra original, por si hay algún lector despistado, son enemigos acérrimos).
No es la única sorpresa que nos depara este 'joven Sherlock' que llega a Prime Video de la mano de Guy Ritchie, máximo responsable de una nueva visión del viejo detective en 2009 y 2011 con la ayuda de Robert Downey Jr. y Jude Law.
La serie, de ocho capítulos, va enredando en su trama con una facilidad pasmosa que hace que los espectadores, pese a ser conscientes de la ligereza de lo que están viendo, no se despeguen de la pantalla gracias a la energía cinética que Ritchie imprime a cada fotograma.
El Holmes de 'El Joven Sherlock' junto a su progenitora y a Moriarty. (Prime Video)
Recordemos que el director de 'Cerdos y Diamantes' es capaz de lo mejor (como hizo en sus 'Sherlock') y también de lo peor (el nuevo 'Aladdin' de carne y hueso, por mucho que fuese un éxito de taquilla del que, por cierto, cada vez se acuerda menos gente).
En este caso, tenía una misión difícil, ya que el detective de Baker Street posee muchos seguidores alrededor del mundo y en la gran pantalla ha tenido no pocas reencarnaciones desde 1939.
Rathbone como Sherlock al lado de su inseparable Watson en las películas de los años 30 y 40. (London Films)
La canónica es, por supuesto, la antología que protagonizó Basil Rathbone, que pasó de ser el villano de las aventuras fílmicas de Errol Flynn y Olivia de Havilland('El Capitán Blood' o 'Robin de los bosques') a ser el más sagaz investigador de la literatura británica.
Después llegaron los films de la Hammer (es memorable su 'Perro de los Baskerville' protagonizado por Peter Cushing) y, como decíamos, las del propio Ritchie con las cintas mencionadas al principio.
Fiennes, un Sherlock joven y bronco. (Prime Video)
El Sherlock de esta nueva aventura es un jovencito bronco y algo irresponsable al que su hermano mayor saca de prisión y lleva a la universidad de Oxford para ser ayudante de los profesores que imparten clase allí. Solo tiene una máxima para él: "No te metas en líos". Por supuesto, nuestro protagonista no la cumplirá en ningún momento.
Es en Oxford donde conoce a Moriarty, donde aparece una princesa china con dotes de heroína de Tarantino y donde una misteriosa desaparición y un crimen lo convierten en posible culpable de asesinato.
A este Sherlock que aún no es el Sherlock que todos conocemos no le quedará otro remedio que usar unas (aún torpes) formas de detective para probar su inocencia.
Frente al rictus severo de los Sherlocks como el de Rathbone, la jovialidad y el carisma de Hero Fiennes Tiffin, sobrino de los célebres Ralph y Joseph del mismo apellido. Un actor perfecto para un personaje que necesitaba, precisamente, de una chispa enorme.
El joven Sherlock en el Londres de Ritchie. (Prime Video)
'El Joven Sherlock' es una locomotora sin freno. En los primeros doce minutos del piloto ya han ocurrido doscientas mil cosas.
Es el estilo Ritchie en su máxima potencia: desde el flashback del inicio, que muestra al protagonista de niño, traumatizado por una pérdida familiar, al montaje sincopado de secuencias como la de su hermano yendo a prisión para buscarle mientras él lucha con otros presos a puñetazo limpio; o como aquella otra en la que busca papeles en los despachos de Oxford y se mete (como todos estamos deseando) donde no le llaman.
Sherlock, su madre y el Moriarty amigo de esta nueva versión. (Prime Video)
Esta "oveja negra", como él mismo se autodefine, es una especie de punk en un siglo XIX que, en la visión de Ritchie, es un anacronismo andante. Además del ritmo imparable y el estilo de una 'action movie', hay canciones pop de fondo y un humor que, además de moderno, resulta de lo más simpático.
Quien busque un Sherlock convencional u ortodoxo, no lo encontrará en una producción más apegada a la sensibilidad de los gen-Z que a la de los que ven las viejas películas de la London Films con un té en la mano.
Los nuevos Moriarty y Sherlock, en acción. (Prime Video)
Así, una carrera entre alumnos por los espacios de la Universidad de Oxford se convierte en pura dinamita y las socarronadas del protagonista, que incluso llega a corregir a los profesores en mitad de sus clases, en una saludable mezcla de humor y acción. Lo que en otras manos se convertiría en un producto irrespetuoso e intolerable, en las de Ritchie se convierte en toda una diversión.
En una época en la que las nuevas adaptaciones se simplifican hasta extremos inenarrables (¿nos lees, Emerald Fennell?), se agradece un Sherlock Holmes que es pura evasión y que ofrece una nueva visión del personaje respetando el legado del original.
"Deberías ser detective", le dice un tal Moriarty a un tal Sherlock en una secuencia de esta, una de las ficciones más interesantes de esta temporada. Los que conozcan el nombre de esos dos personajes creados por Arthur Conan Doyle se asombrarán al ver que en esta serie son compañeros de faenas (en la obra original, por si hay algún lector despistado, son enemigos acérrimos).