Isabel Pantoja: austeridad para despedir a su madre, frente al tumulto del adiós a Paquirri
  1. Famosos
DÍAS DE LUTO

Isabel Pantoja: austeridad para despedir a su madre, frente al tumulto del adiós a Paquirri

La tonadillera optó por recluirse en Cantora, donde falleció doña Ana Martín, alejada por completo del foco mediático

Foto: Isabel Pantoja y doña Ana Martín, en una imagen de archivo. (Gtres)
Isabel Pantoja y doña Ana Martín, en una imagen de archivo. (Gtres)

El 26 de octubre de 1984, España quedó conmocionada con la muerte de Francisco Rivera, Paquirri, uno de los toreros más en alza en ese momento, que además formaba una pareja codiciada por la prensa del corazón con la tonadillera Isabel Pantoja. Una cantante consolidada, pero ni de lejos el mito en el que acabaría convirtiéndose, sobre todo después de la publicación del disco 'Marinero de luces', compuesto por José Luis Perales, que sería presentado en directo en el teatro Lope de Vega de Madrid el 4 de diciembre de ese año, con la reina Sofía en el palco de honor.

La despedida del torero estuvo a la altura de la popularidad de su figura y fue especialmente tumultuosa, especialmente para su viuda, Isabel Pantoja, quien parapetada tras unas maxigafas de sol intentaba mantenerse en pie, agarrada por su hermano, Agustín Pantoja. Una imagen muy metafórica de lo que ha sido el excantante para ella todos estos años, una figura en la sombra, que, si se nos permite el símil, ha sido 'la mano que mece la cuna', pero precisamente por ese rol, su hermana ha podido estar fuera de la finca de Medina Sidonia cumpliendo con sus compromisos profesionales mientras él se quedaba al cuidado de doña Ana, que ya llevaba algunos años bastante enferma.

placeholder Isabel Pantoja acompaña a Agustín a los juzgados en Sevilla. (CP)
Isabel Pantoja acompaña a Agustín a los juzgados en Sevilla. (CP)

Han sido entre las cuatro paredes de Cantora donde tuvo lugar el velatorio, sencillo, en soledad y en la más estricta intimidad. Nada más lejos de cómo fue la despedida de Paco, que es así como llamaban los íntimos al recordado torero. En aquel entonces, unos 100.000 sevillanos se echaron a las calles para seguir el cortejo fúnebre. Fue una odisea que lograran salir de casa, porque en las inmediaciones ya se congregaban unas 5.000 personas, según recogían las crónicas del momento, y el resto se fueron distribuyendo en los siete kilómetros aproximadamente que duraba el cortejo.

El féretro fue introducido en la iglesia a hombros y entre el público se distinguía, según contaba 'El País', a Carmen Romero, entonces mujer de Felipe González, y a Rocío Jurado, con quien la tonadillera siempre ha mantenido una mucho mejor relación de la que ha alimentado la leyenda urbana. Finalmente, las escenas de más dolor se vivieron en el cementerio, donde yacen otros emblemáticos toreros como Sánchez Mejías, Joselito, el Espartero, Juan Belmonte y el Gallo. Los numerosos curiosos que allí se agolpaban causaron grandes desperfectos en el camposanto y las imágenes quedaron impresas en la memoria colectiva. Desgraciadamente, había muerto un hombre y había nacido una leyenda. Vitoreado por última vez en La Maestranza, antes de recibir sepultura, dejaba tras de sí a una viuda de poco más de 27 años y un bebé de meses, que tendría que sacar adelante sola.

placeholder Paquirri. (Cordon Press)
Paquirri. (Cordon Press)

Durante todos esos años de ausencia, Isabel Pantoja, más allá de los amores que haya tenido, siempre ha tenido palabras de Paco, cuyo lugar nunca ha reemplazado nadie. Y junto a ella su madre, doña Ana, todo un arquetipo de mujer en la iconografía popular, una madre vigilante para que a su hija no se acercasen personas no deseables o recomendables, aunque, como todo el mundo, no se puede ser infalible ni imponerse a la voluntad de los demás.

Igual que Isabel Preysler

Isabel devolvió durante todos estos años la entrega de su madre, viuda con cuatro hijos desde 1974, con una devoción enorme. El epítome de esa entrega han sido las últimas semanas en las que no se ha separado ni un minuto de su lado. Al igual que su hijos Juan y Agustín, quien lleva muchos años siendo la sombra de su hermana, sin hacer declaraciones públicas y manteniéndose al margen de trifulcas familiares o declaraciones incendiarias como las de su sobrino Kiko Rivera, que incluso le ha llevado a los tribunales, tensando aún más si cabe la cuerda de una familia que lleva ya rota mucho tiempo.

Isabel, a quien vimos desencajada e incluso desvanecerse en el último adiós a su marido, ha elegido otro camino para despedir a su madre, al igual que hiciera recientemente Isabel Preysler con la suya, Betty Arrastia, apartada de todos, viviendo su dolor en la más absoluta privacidad y, en este caso, hasta con hermetismo. Su hijo ha tenido el poco delicado detalle de arremeter una vez más en las redes sociales.

placeholder Isabel Pantoja, en 'Idol Kids'. (Telecinco)
Isabel Pantoja, en 'Idol Kids'. (Telecinco)

Fue Kiko Rivera precisamente la nota discordante en una jornada de luto para toda la familia en la que el silencio e incluso el hermetismo predominaban. Se daba por hecho que doña Ana sería incinerada en Jerez de la Frontera, pero los medios de comunicación no podían hacer otra cosa que glosar las virtudes de doña Ana, la estrecha relación madre e hija, e incluso a aventurarse a planes futuros de Isabel Pantoja una vez que su madre no está.

Cantora seguirá siendo el epicentro de los rumores en los próximos meses, sobre todo si tenemos en cuenta que Kiko Rivera tiene la intención de vender la parte de la herencia de su padre que le corresponde, y se vaticina ahora un movimiento de la intérprete de 'Caballo de rejoneo' y 'Garlochi', que podría estar dispuesta a abandonar de una vez por todas la finca de Medina Sidonia en la que pretendía junto a Paquirri emprender una nueva vida que, para disgusto de sus fans, la iba a apartar de la música.

placeholder Isabel Pantoja, durante un concierto en Aranjuez. (Getty)
Isabel Pantoja, durante un concierto en Aranjuez. (Getty)

Porque, sí, Isabel se planteó seriamente dejar de cantar para dedicarse a su familia junto al torero, pero finalmente ha seguido adelante y vigente, como demuestran sus llenos absolutos en los conciertos que viene dando en los últimos años (no demasiados, por cierto) y en el enorme predicamento que sigue teniendo en América. Basten como ejemplo los conciertos que tuvo que cancelar en Puerto Rico y Miami en 2018 con prácticamente todo vendido por problemas burocráticos. Sus problemas con la justicia le hicieron mucho daño, tanto a ella personalmente como a su imagen, pero finalmente, como el ave fénix, logró resurgir de sus cenizas y tras salir de la cárcel, en su reaparición en Aranjuez en noviembre de 2018 pudo decir, sin que le faltara razón, al comenzar su actuación: "Sigo estando aquí".

Isabel Pantoja
El redactor recomienda