Mariló Montero abre el álbum de la boda de su hijo Alberto Herrera: del cariñoso mote a Blanca Llandres a la tradición popular que no faltó
La presentadora, una madre orgullosa y futura abuela, ha querido agradecer a todos los que hicieron de esta boda un recuerdo tan especial
Apenas hace cuatro días desde que Alberto Herrera, hijo de Carlos Herrera y Mariló Montero, y Blanca Llandres, prima de Lourdes y Sivi Montes, se convirtieron en marido y mujer. En la ceremonia, que tuvo lugar a las 12 de la mañana del pasado sábado 18 de octubre en la basílica de Nuestra Señora la Caridad, patrona de Sanlúcar de Barrameda, juraron que será para siempre esta relación de amigos de casi toda la vida, de novios desde hace un año y, muy pronto, de padres.
La resaca de lo vivido no duró mucho y el lunes por la mañana veíamos -mejor dicho, escuchábamos- de nuevo al novio sentado ante el micrófono de la Cope, emisora en la que trabaja. Él mismo confirmaba que, con su esposa en el segundo trimestre del embarazo, lo mejor era aplazar la luna de miel. Más ha tardado el reponerse de tanta emoción su madre, Mariló Montero, que se tomó unos cuantos días más para digerir lo vivido durante el fin de semana.
Lo hacía volviendo a sus redes sociales con un sentido post en el que compartía más imágenes inéditas de la preboda y la boda de su hijo Alberto Herrera y de -como ella misma le llama- “mi nuerita” Blanca Llandres. “Quiero -y necesito- dar las gracias. Gracias al amor. Al amor que se profesan dos bellísimas personas”.
La colaboradora de televisión no ha querido dejar de agradecer a todos aquellos que tuvieron un papel relevante en el enlace y que, sin ellos, nada habría sido lo mismo. Ni la ceremonia ni las emociones.
Su agradecimiento descubre por ejemplo algunos detalles como el nombre del padre que ofició la boda, Francisco Varela, “cuya generosidad nos permitió vivir una ceremonia donde pudimos expresar el amor a través de nuestras voces”. Porque sabíamos, por el post que había compartido Alberto Herrera, que había leído su padre, pero también lo hicieron su madre y su hermana.
“Gracias a mi hija Rocío por su lectura perfecta, por su candor… y por ser mi confidente, mi guardiana en la vida”. Aunque no lo dice, Rocío Crusset también tuvo un papel fundamental como diseñadora. Junto a Nicolás Montenegro, ambos pensaron e hicieron realidad los dos vestidos de novia que Blanca Llandres vistió el día de su boda.
Mariló también descubre que los novios contaron con una marcha nupcial compuesta exclusivamente para ellos. Fue obra del compositor, productor, arreglista y cofrade de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla, Manuel Marvizón, encargado de la música con la que Blanca Llandres llegó al altar.
“He visto, con los ojos del corazón de una madre, el amor encarnado en las lágrimas de mi hijo emocionado, esperando en el altar la llegada de su esposa y de su futuro hijo”, recuerda la futura abuela de un momento tan especial. En el post compartido por su hijo podíamos ver ya el vídeo de las lágrimas al ver por fin y por primera vez a su futura esposa y madre de su futuro hijo entrar vestida de blanco del brazo de su hermano Fernando.
Tampoco dejó pasar por alto el importante papel que también jugaron la periodista Teresa de la Cierva y su marido, Mikel Bilbao, en todo esto. El matrimonio son los actuales propietarios de la Finca Marbella, donde se celebró la boda. “El espectáculo comienza cuando cae la tarde y se retira el mar, y solo se ve en el horizonte un puñado de barcas de río al fondo, así como el coto de Doñana”, confesó la periodista sobre este mágico lugar.
Y por último, que no menos importante, Mariló Montero confesó la tradición nupcial que también hizo para que la boda de su hijo fuera perfecta y no se viera arruinada por un enemigo común: el mal tiempo. Como se suele hacer, la presentadora llevó huevos a las monjas de Santa Clara. “Tras entregarles todos los huevos posibles de las gallinas ponedoras, rezaron con fe por el nuevo matrimonio y porque no lloviera”. Y así fue, el sábado 18 de octubre fue un día soleado y espléndido.
Apenas hace cuatro días desde que Alberto Herrera, hijo de Carlos Herrera y Mariló Montero, y Blanca Llandres, prima de Lourdes y Sivi Montes, se convirtieron en marido y mujer. En la ceremonia, que tuvo lugar a las 12 de la mañana del pasado sábado 18 de octubre en la basílica de Nuestra Señora la Caridad, patrona de Sanlúcar de Barrameda, juraron que será para siempre esta relación de amigos de casi toda la vida, de novios desde hace un año y, muy pronto, de padres.