Sarah Ferguson salpica a Beatriz y Eugenia en los documentos de Epstein: “Nunca me ha conmovido tanto la amabilidad de un amigo delante de mis hijas”
La exmujer de Andrés Mountbatten-Windsor ha vuelto a verse salpicada en los nuevos correos con el magnate financiero acusado de tráfico y abuso sexual de menores
El pasado viernes, se desclasificaron más de tres millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Nuevas conversaciones que han sacudido a varias casas reales europeas, con varios protagonistas. Entre ellas, la princesa Mette-Marit de Noruega, con el depredador mantenía una estrecha amistad y ha sacudido su papel como heredera al trono a las puertas del juicio de su hijo, Marius Borg. Por otro lado, también la princesa Sofía de Suecia ha vuelto a aparecer, con un correo en el que se adjunta una fotografía de ella y se hace referencia a ella como “la futura princesa”.
Asimismo, se destaparon nuevas fotografías explícitas de Andrés Mountbatten-Windsor, antes conocido como el príncipe Andrés, que se tomaron en la mansión neoyorquina de Epstein. Su amistad con el financiero acabó por costarle a él y a su exmujer, Sarah Ferguson, sus títulos honoríficos y aceleró su retirada de la vida pública. Más conocida en su círculo como Fergie, no ha salido exenta de estos nuevos documentos, no solo por ella, también poniendo en la diana a sus hijas Eugenia y Beatriz, quienes hasta ahora habían quedado fuera del foco.
Con fecha del 21 de marzo de 2010, Epstein y Sarah se intercambian una serie de mensajes con motivo de un viaje a Nueva York. "Aun no estoy segura. ¡Solo estoy esperando a que Eugenie regrese de un fin de semana de sexo!”, respondía al magnate la exmujer de Andrés. El correo electrónico fue enviado cerca del vigésimo cumpleaños de Eugenie, que pasó con su entonces novio, ahora esposo, Jack Brooksbank.
En mensajes fechados en agosto de 2009, Fergie llegó a describirlo como “el hermano que siempre he deseado” y a calificarlo de “leyenda”, agradeciéndole especialmente un cumplido que él le hizo en público delante de sus hijas tras un almuerzo conjunto.
Sin embargo, el tono de los intercambios cambió radicalmente con el paso del tiempo. En un correo enviado en 2011, después de que Epstein hubiera sido encarcelado por delitos sexuales contra menores, Sarah expresó su enfado y decepción, acusándolo de haber sido su amigo únicamente para acercarse a su exmarido. En ese mensaje, la duquesa aseguraba que él había “desaparecido” de su vida, algo que, según escribió, le había dolido profundamente, más de lo que jamás sabría.
Estos mensajes contrastan de manera notable con los anteriores y permiten comprender una relación que, según la propia Sarah Ferguson, acabó marcada por la sensación de haber sido utilizada, a pesar de los encuentros previos que incluyeron comidas en las que participaron Beatriz y Eugenia. Además, los archivos incorporan fotografías de las princesas que habrían sido enviadas a Jeffrey Epstein por su propio padre, un detalle que añade un nuevo elemento de incomodidad al contenido revelado.
Hasta el momento, las princesas Beatriz y Eugenia han optado por mantenerse al margen de la polémica, aunque sus reacciones han sido muy distintas. La mayor de las dos fue vista la semana pasada montando a caballo junto a su padre, en una imagen captada antes de la publicación de los archivos más recientes y en la que también estaba presente su hija, según informó Tatler. Además, la princesa invitó tanto a su padre como a su madre al bautizo de su hija pequeña, Athena, celebrado en diciembre, si bien ninguno de los dos fue visto posteriormente en las celebraciones informales que tuvieron lugar en un pub.
En cambio, Eugenia ha tomado una postura mucho más distante. Según diversas informaciones, la princesa habría cortado el contacto con su padre y no visitó a ninguno de sus progenitores durante las pasadas Navidades. “Debe de ser increíblemente duro ver a tus padres tan humillados, aislados y deprimidos, y Beatriz, como hija mayor, probablemente siente una mayor responsabilidad por su bienestar”, explicó la excorresponsal real de la BBC, Jennie Bond, en declaraciones al diario The Mirror.
El rey Carlos III optó por una decisión tajante, retirando los títulos tanto a su hermano Andrés como a Sarah Ferguson y solicitándoles además que abandonaran la residencia de Royal Lodge. La expareja tiene previsto trasladarse a Marsh Farm, una propiedad situada a las afueras de la finca real de Sandringham, en el condado de Norfolk. La mudanza deberá completarse antes de que Andrés cumpla 66 años, el próximo 19 de febrero.
El pasado viernes, se desclasificaron más de tres millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Nuevas conversaciones que han sacudido a varias casas reales europeas, con varios protagonistas. Entre ellas, la princesa Mette-Marit de Noruega, con el depredador mantenía una estrecha amistad y ha sacudido su papel como heredera al trono a las puertas del juicio de su hijo, Marius Borg. Por otro lado, también la princesa Sofía de Suecia ha vuelto a aparecer, con un correo en el que se adjunta una fotografía de ella y se hace referencia a ella como “la futura princesa”.