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La reina Sofía alivia el luto con la toga y el birrete: el acto de investidura como doctora 'honoris causa' en la Universidad de Las Palmas
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EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

La reina Sofía alivia el luto con la toga y el birrete: el acto de investidura como doctora 'honoris causa' en la Universidad de Las Palmas

Doña Sofía ha sido investida este viernes como doctora 'honoris causa' en una ceremonia en la que no han faltado simbólicos elementos y un bonito reconocimiento a su labor

Foto: La reina Sofía, investida como doctora 'honoris causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. (EFE)
La reina Sofía, investida como doctora 'honoris causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. (EFE)

Un mes después, doña Sofía ha podido ser investida como doctora 'honoris causa' por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Un acto que estaba previsto para el pasado 15 de enero, el mismo día en el que falleció su hermana, la princesa Irene, y que tuvo que anular un par de días antes para poder estar con ella hasta el último momento. Una cita que ha retomado este jueves con una mezcla de sentimientos e igual de agradecida, aliviando su luto, tanto literal como metafóricamente.

Muchos han sido los argumentos que su madrina, la profesora Goretti García, ha alegado en su discurso inicial para explicar por qué se le concedió este título el pasado noviembre. Los más contundentes, su coherencia, su discreción y su compromiso por el bien común: "Reivindica una forma de entender una responsabilidad pública, aquella que entiende el poder no como un privilegio, sino como un servicio", ha dicho la profesora de Filología.

Tras esas palabras, que la reina Sofía escuchaban atenta y orgullosa, ha comenzado esa liturgia habitual de estos nombramientos, con los diferentes símbolos universitarios que se le han entregado. Lo hacía después de una cerrada ovación, tanto a la madrina como a la doctoranda doña Sofía, que ella agradecía desde su asiento con una sonrisa hacia el público.

placeholder La reina Sofía, con el claustro de la universidad, antes de ser investida como Doctora Honoris Causa. (EFE)
La reina Sofía, con el claustro de la universidad, antes de ser investida como Doctora Honoris Causa. (EFE)

Primero, el rector le ha hecho entrega del birrete laureado, un antiguo símbolo que comparte con el resto de los doctores Honoris Causa. Después, ha recibido el libro de la ciencia, símbolo del respeto a sus maestros y predecesores. Y también unos guantes blancos y un anillo, que es el emblema de la potestad que ahora tiene "para firmar y sellar los dictámenes, consultas y censuras de su ciencia y profesión", tal y como ha leído la Secretaria General.

Un anillo que ha sido el protagonista de una anécdota que ha hecho reír a los presentes, ya que la reina Sofía no ha dudado en ponérselo nada más recibirlo de manos del rector. Después, ha parecido dudar, quizá porque lo habitual es que se coloque en la mano derecha, haciendo el ademán de quitárselo, siendo detenida por el rector.

Tocaba después el juramento como doctora 'honoris causa', momento en el que hemos escuchado su voz, con un contundente "Sí, juro", tras la petición del rector. Es también tradicional en estas ceremonias que la doctoranda, en este caso la reina Sofía, reciba un abrazo a través del rector, de parte de todos los presentes. Y no ha faltado para una emocionada reina Sofía que se ha colocado todos los elementos característicos de su nombramiento menos el birrete.

placeholder La reina Sofía, a su llegada a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. (EFE)
La reina Sofía, a su llegada a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. (EFE)

El discurso del rector, también reconociendo todos los méritos de la Reina emérita y un aplauso cerrado a ambos, han servido para cerrar el solemne acto, en el que hemos visto a una doña Sofía sonriente y muy agradecida por las palabras que ha escuchado sobre su trayectoria. No es para menos, desde luego, puesto que han puesto su labor, centrada en la entrega a los demás, por las nubes.

Y, aunque en el paraninfo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ya accedía con la toga característica, a la entrada veíamos que sigue luciendo un riguroso luto por la muerte de su hermana, la princesa Irene de Grecia. Su elección, un traje chaqueta negro con una sutil raya diplomática en el que había un toque festivo, ya que el diseño presenta incrustaciones de pedrería en el mismo tono de su dos piezas.

El riguroso luto ha contrastado con su sonrisa, señal de la ilusión que le hacía recibir este nombramiento, pero sobre todo, los motivos por los que se le ha concedido. No faltaban en su atuendo sus habituales complementos, como un collar de perlas grises, del que tira para grandes ocasiones, un broche en forma de flor, pendientes largos y varias pulseras de diferentes materiales y colores.

Un mes después, doña Sofía ha podido ser investida como doctora 'honoris causa' por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Un acto que estaba previsto para el pasado 15 de enero, el mismo día en el que falleció su hermana, la princesa Irene, y que tuvo que anular un par de días antes para poder estar con ella hasta el último momento. Una cita que ha retomado este jueves con una mezcla de sentimientos e igual de agradecida, aliviando su luto, tanto literal como metafóricamente.

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