10 curiosidades de 'El mago de Oz': zapatos robados, un falso suicidio y maquillaje mortal
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10 curiosidades de 'El mago de Oz': zapatos robados, un falso suicidio y maquillaje mortal

La realización del clásico largometraje de 1939 supuso uno de los rodajes más accidentados y polémicos de Hollywood

Foto:  Un cartel con Dorothy y Toto en Kansas, 2020. (Getty)
Un cartel con Dorothy y Toto en Kansas, 2020. (Getty)

¿Cuántas veces has visto 'El mago de Oz'? Seguro que más de una y de tres. Pero aunque te sepas las canciones y los diálogos casi de memoria, seguro que no conoces muchas de las historias –entre lo curioso y lo truculento– tras el viaje lejos de Kansas de Dorothy y Toto.

Aunque hay más de cincuenta adaptaciones cinematográficas de la historia original (y pensar que a L. Frank Baum solo le pagaron 75.000 dólares por los derechos de 'El maravilloso mago de Oz'), ninguna supera para nosotros a la que protagonizó Judy Garland y que a partir de hoy vas a conocer un poco mejor.

placeholder  El cartel original de 'El mago de Oz'. (Getty)
El cartel original de 'El mago de Oz'. (Getty)

1. El Hombre de Hojalata original tuvo que abandonar la producción

El primer actor elegido para interpretar al personaje fue Buddy Ebsen. Sin embargo, no aparece en el montaje final de la película. Resultó que Ebsen era extremadamente alérgico al polvo de aluminio utilizado en el maquillaje facial necesario para convertirlo en el Hombre de Hojalata plateado. De hecho se le colapsaron los pulmones y estuvo a punto de morir. Fue sustituido por Jack Haley, a quien vemos cantar y bailar el papel en la cinta.

2. Pintarse la cara color esperanza

Margaret Hamilton, que interpretaba a la bruja malvada, sufrió graves quemaduras al salir de Munchkinland: su vestido, su sombrero y su escoba se incendiaron y le quemaron gravemente la cara y la mano. Tuvo que recuperarse durante seis semanas antes de reanudar el rodaje.

Pero, por extraño que parezca, eso no fue lo peor que le pasó durante el rodaje. El maquillaje verde que llevaba en la cara era tan tóxico que no podía comer una vez aplicado y tenían que subsistir con una dieta líquida a través de una pajita. Además, su cara se quedó verde durante semanas una vez finalizada la producción.

Verde se quedaría también al ver como gran parte de sus escenas se cortaron en el montaje final, ya que se consideraron "demasiado aterradoras para los niños".

placeholder Liza Minelli, junto a sus padres, Vincente Minnelli y Judy Garland. (Getty)
Liza Minelli, junto a sus padres, Vincente Minnelli y Judy Garland. (Getty)

3. La hija de Dorothy se casó con el hijo del Hombre de Hojalata

El amor está en el aire... aunque sea décadas después. La hija de Judy Garland, Liza Minnelli, se casó con Jack Haley Jr., el hijo del actor que interpretó al Hombre de Hojalata, en 1974, treinta y cinco años después del estreno de la película. La novia tenía 28 años y Jack 41. Se separaron cinco años después.

placeholder  Los célebres zapatos rojos. (Getty)
Los célebres zapatos rojos. (Getty)

4. Los famosos zapatos no siempre fueron rojos

El icónico calzado de Dorothy iba a ser al principio plateado, como aparece en el libro original. Pero el jefe del estudio MGM, Louis B. Mayer, quería lucir el flamante Technicolor en toda su gloria, así que les cambió el color. Los zapatos rojo rubí que Judy Garland llevaba en la película fueron donados de forma anónima al museo Smithsonian en 1979, siendo una de sus atracciones más visitadas.

Foto: Judy Garland en 'El Mago de Oz'. (Cordon Press)

Garland lució varios pares de zapatos durante el rodaje. Otro par estaba expuesto en Grand Rapids (Minnesota), en un museo en honor a la actriz, pero fueron robados por un ladrón en 2005. Tras trece años de investigación, fueron recuperados por el FBI.

placeholder Los zapatos expuestos en el Smithsonian Museum of American History. (Reuters)
Los zapatos expuestos en el Smithsonian Museum of American History. (Reuters)


5. Un perro forrado

Terry, la pequeña hembra de cairn terrier que interpreta a Toto, cobraba 125 dólares a la semana –una pequeña fortuna en la época– aunque el adiestrador del can siempre se lamentó de no haber pedido más dinero por sus servicios, ya que al parecer los productores estaban desesperados por contratarla.

6. Y unos munchkins explotados

Los habitantes de Pequeñilandia se llevaban a casa menos de la mitad del sueldo de Toto, 50 dólares a la semana. Y el perro no tenía que cantar y bailar. Pese a las malas condiciones laborales, muchos labraron durante el rodaje amistades que durarían para toda la vida. Incluso terminaron formando un grupo de activistas, que aún pervive, con el nombre de Little People of America.

placeholder  Los munchkins y Dorothy. (Getty)
Los munchkins y Dorothy. (Getty)

7. Tiene su propia y macabra teoría de la conspiración

Una leyenda urbana muy extendida asegura que una de las 124 'personas pequeñas' contratadas para la película se suicidó durante el rodaje. ¿La supuesta prueba? Una sombra oscura en el suelo durante una de las escenas. En realidad, esa sombra no es más que la de uno de los sorprendentes pájaros que el estudio tenía repartidos por el plató para crear un ambiente más exótico.

placeholder  Actores recreando al reparto de la película en 2005. (Getty)
Actores recreando al reparto de la película en 2005. (Getty)

8. El traje del León Cobarde estaba hecho de piel de león

No se puede negar que los responsables de vestuario quisieron añadir autenticidad al personaje, pero debido al asfixiante calor que hacía en el estudio y a los 90 kilos que pesaba el traje de león, el actor Bert Lahr sufrió lo indecible y se veía obligado a quitárselo por completo entre toma y toma. Además, según cuentan, el olor del traje era insoportable aunque lo secaran cada noche.

9. Un tropiezo musical

¿Sabías que la canción más famosa de la película estuvo a punto de ser cortada? Al parecer, al estudio no le gustaba 'Over The Rainbow', ya que pensaban que se alargaba demasiado. Por suerte, la dejaron al final.

placeholder  Una joven Shirley Temple en 1933. (Getty)
Una joven Shirley Temple en 1933. (Getty)

10. Y una protagonista que pudo ser muy diferente

Antes de que Judy Garland fuera elegida para el papel de Dorothy, un papel con el que la hemos asociado siempre, otra estrella de la época estuvo a punto de quitarle el papel. Shirley Temple fue una de las varias actrices que el estudio tenía en mente y con la que la película, para bien o para mal, no habría sido la misma.

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