Patricia Manterola, sin parar el ritmo: “Si no hubiera terminado algunos capítulos de mi vida anterior, no tendría lo que tengo hoy en día”
Icono del pop de los 2000, Patricia Manterola regresa a España con 'Lágrima azul', una canción con la que regresa a sus orígenes pop. “En el corazón nunca me he ido de España”, nos confiesa
Hubo una época, a comienzos de los 2000, en la que Patricia Manterola sonaba en todas partes. Su canción ‘Que el ritmo no pare’ se convirtió en himno, en cortina televisiva, en banda sonora de gira y veranos. La artista mexicana, que ya había brillado como integrante del grupo Garibaldi y después como actriz de telenovelas, conquistó entonces España con su energía pop. Más de dos décadas después, regresa a un país que siente suyo, con la misma ilusión y una nueva madurez artística.
"En el corazón nunca me he ido de España", nos confiesa al recordar aquella etapa que tanto la marcó profesional y personalmente. Su nuevo proyecto, con ‘Lágrima azul’ como primer single, la trae de vuelta a nuestro país y al pop: melodías luminosas, mensajes de resiliencia y un sentido trabajo junto a los productores españoles David Santisteban y David Parejo. Manterola habla de esta canción como una catarsis, una forma de cerrar capítulos y celebrar nuevos comienzos, tanto en la música como en la vida.
Patricia Manterola - 'Que el ritmo no pare'
Lejos de la vorágine que marcó susaños más mediáticos, Patricia se muestra hoy más serena, más dueña de su tiempo y de su rumbo. "Mis proyectos ahora son más calidad que cantidad". La artista compagina su faceta creativa con su vida familiar y reivindica la importancia del autocuidado y del presente. Su regreso a los escenarios europeos no es un intento de nostalgia, sino una reafirmación: la de una mujer que, después de reinventarse, vuelve a lo que realmente le apasiona.
Entrevista con Patricia Manterola
Pregunta: ¿Qué significa para ti este regreso a España y cómo fue el reencuentro con tu público español?
Respuesta: En el corazón nunca me he ido de España. Desde el 2002, lo que ocurrió con 'Que el ritmo no pare', La Vuelta Ciclista a España, las giras que me hice de esquina a esquina del país… mi corazón se quedó aquí. Por circunstancias de vida personal -me casé, tuve hijos y eso se volvió como de alguna manera mi prioridad-, toda mi carrera, tanto como actriz como cantante, pues el ritmo tuvo que bajar. No parar, pero bajó, bajó mucho.
Pero a día de hoy, que vuelvo también a esa esencia pop con la que empecé, la de canciones como ‘Niña Bonita’ o ‘Que el ritmo no pare’, España estaba de número uno en mis listas de sitios donde presentar mi música. De hecho, David Santisteban y David Pareja, productores de mi último single, son españoles.
P.: ¿Y qué te lleva de pronto a querer volver a la Patricia de los primeros 2000, la de ‘Que el ritmo no pare’, y volver a retomar tu carrera aquí en Europa?
R.: Pues mira, creo que es algo que nos ha pasado a muchos. Estamos en esta industria en la que te pierdes un poco artísticamente. Cuando vienen géneros que son tan fuertes y marcan el paso y el ritmo, como el género urbano, y ves que le gusta a la gente, empiezas a hacer otras cosas. Pero después de reinventarme y tratar de hacer lo que a la gente le gusta, al mismo tiempo también me tiene que gustar a mí.
Yo no sabía si esto iba a funcionar, pero quería regresar de nuevo a lo que a mí me llena, me apasiona, me hace sentirme honesta como artista. Y busqué a un equipo que supiera hacer el pop como yo lo estaba buscando. La vida me puso en el camino a David Santisteban, que lo conocí en Panamá, y lo vine a ver a España, y ahí estaba también David Parejo.
David me encontró una forma de cantar que nunca había encontrado yo antes. Me sacó de mi zona de confort, me hizo hacer cosas vocalmente que me encantaron. Seguimos trabajando y componiendo y tener ya un proyecto. Son varias canciones, ‘Lágrima azul’ es la primera de ellas. No sé si será un disco. Hasta ahora la respuesta de la gente ha sido increíble.
"Yo no sabía si esto iba a funcionar, pero quería regresar de nuevo a lo que a mí me llena, me apasiona, me hace sentirme honesta como artista"
P.: ¿Había miedo a que al público ya no le interesase?
R.: Siempre se me cruzaron esos pensamientos por la mente. Yo creo que a todos nos pasa. Tú miras los charts y todavía hay otros géneros que son mucho más importantes que el pop, entonces siempre existe esa duda. Pero te voy a decir una cosa: uno como artista tiene que entender y aceptar que las canciones, en el momento que nacen, ya le pertenecen a la gente y tiene su propio destino.
Y en ese destino influye lo que está pasando en el mundo, el mensaje que conecta con la historia de vida de otras personas… Son tantos factores. Si me equivoco, pues no pasa nada, es una equivocación. Habrá una persona, o diez, o veinte, que a lo mejor vibran con tu música, pues ya no me equivoqué y hay gente reaccionando a tu canción y eso lo agradezco muchísimo.
P.: Háblame de tu nuevo single. ¿Cuál fue la primera idea de ‘Lágrima azul'?
R.: Estábamos en las sesiones de composición y para mí fue como una catarsis, una forma de sanar algunos momentos fuertes en mi vida. Me he dado cuenta de que, si yo no hubiera cerrado algo que estaba viviendo en ese momento, Dios no me hubiera regalado lo que tengo hoy, que es un mi maravilloso marido y mis hijos. De alguna manera fue darme cuenta de que, para que se te abran otras 10, 20 o 30 ventanas, tú tienes que cerrar una.
Pero tienes que cerrarla y tener la fortaleza para hacerlo. Por eso la canción dice: ‘Hoy me levanto y seco mi llanto', y ya no más, voy para adelante. No te queda otra. Pero siempre hay que recordar la última lágrima que derramas por una situación.
Patricia Manterola - 'Lágrima azul'
P.: ¿Diría que el amor siempre merece la pena vivirla? ¿O hay algunos que es mejor que no?
R.: No hay que arrepentirse de nada, porque incluso las relaciones más dolorosas o los mayores retos también te enseñan más, te hacen más fuertes y te hacen ver qué es lo que realmente quieres en la vida y, sobre todo, lo que no. Hay que agradecer todas las personas que pasan por tu vida, porque te hacen ser quien eres hoy en día.
Algunas veces nos toca repetir la lección dos, tres o cuatro veces para aprenderla. Pero siempre hay que agradecer lo vivido.
P.: Y si echas la vista atrás, ¿qué momento recuerdas más especial de todos estos años? En tu carrera.
R.: Sin duda alguna la de ‘Que el ritmo no pare’ y todo lo que vino con ella. Viajar a países a los que yo nunca me imaginé que llegaría con mi música. Países con otros idiomas como Alemania, donde incluso canté en alemán. Italia, todo Latinoamerica… ¡Mi música llegó hasta Japón! Eso lo valoro muchísimo.
P.: ¿Qué consejo le darías a esa Patricia?
R.: Ahora, con la madurez que te dan los años, me diría que me lo gozase más el presente. Que me gozase las cosas como lo hago hoy. A veces, cuando tenemos esa juventud, no disfrutamos el presente y estamos enfocados en lo que se viene. ¿Cómo voy a hacer para llegar aún más allá?
Patricia Manterola actuando en Madrid el 10 de octubre de 2002. (Getty)
P.: Patricia, pero tú eres mucho más cantante. Muchos te conocimos en esta faceta, pero también eres actriz, presentadora. De todas ellas, ¿cuál te gusta más?
R.: ¡Ay, Dios mío! Mira, presentadora no me considero. Más bien agradezco que me hayan invitado muchas veces a conducir programas. Bueno, hasta tuve mi propio ‘talk show’ en Estados Unidos. Pero a mí me gusta hablar más que otra cosa.
Como cantante y actriz, que han sido los dos pilares de mi carrera profesional, es más complicado elegir porque son tan distintas. Pero hay una cosa en común entre ambas, que es lo que más disfruto, que es el directo. Bien sea en el teatro, en el teatro musical, o encima de un escenario como cantante. Esa conexión con la gente es la magia más maravillosa.
P.: ¿Es el público una especie de adicción que hace que los artistas nunca queráis dejar de trabajar?
R.: Yo creo que sí. Es esa conexión que se tiene, esa energía que se intercambian. Ya no entre el público y el artista, sino entre el público y la música, los versos, las letras, los ritmos… Ese vaivén de energía es maravilloso.
"Ahora mis proyectos son más calidad que cantidad. La música me da la posibilidad de ser también dueña de mi tiempo y de mi espacio"
P.: Quería preguntarte también sobre el autocuidado. Tú ahora estás en España de promoción, lejos de tu casa y tus seres queridos. ¿Cómo gestionas esto?
R.: Cuando uno tiene clara su lista de prioridades, que esto también es un consejo que doy, y el número uno eres tú y tu salud, todo lo demás se puede acomodar. Siempre encuentras maneras de cuidarte independientemente de dónde estés.
Mi número uno es también, a la par, mi familia. Siempre está ahí. Mi carrera la he seguido sacando adelante, quizá sin la vorágine tan grande de cuando era joven, pero ahora mis proyectos son más calidad que cantidad. Los disfruto más en menos tiempo. La música me da la posibilidad de ser también dueña de mi tiempo y de mi espacio.
Por ejemplo, ahora vengo a España y ya le dije a mi equipo: quiero hacerlo todo, aunque me tenga que despertar a las 4 de la mañana e irme a dormir a las 2. ¿Qué pasa? Pues que mi familia estará sin mamá una semana, pero yo luego vuelvo y aquí no pasó nada. Disfruto de ambas cosas. Es cosa de organizarse. Porque cuando algo te apasiona tanto, encuentras el momento de hacerlo.
Patricia Manterola actuando en Madrid en 2025. (Gtres)
P.: Antes me hablabas del consejo que le darías a la Patricia de ‘Que el ritmo no pare’. Pero si echamos la vista aún más atrás, a cuando tenías ocho años y empezaste a trabajar. ¿Qué pensaría esa niña si te viese ahora?
R.: ¡Ay, lo que soñaba! Esa niña soñaba con verse encima de los escenarios y su sueño se ha hecho realidad. Desde pequeña aprendí a manifestar. Yo soñaba y me veía encima de un escenario mientras cogía un cepillo. Me miraba en el espejo y sabía que iba a conseguirlo. Yo le diría a esa niña que todavía vive en mí -porque también siento que la madurez no es perder la inocencia, es conservarla, no dejarla y protegerla- que nunca deje de soñar en grande.
También en lo personal soñaba con tener una familia, una pareja linda para toda la vida. Por eso te decía que ‘Lágrima azul’ es una catarsis, porque si yo no hubiera tomado la decisión de terminar algunos capítulos de mi vida anterior, no tendría lo que tengo hoy en día.
P.: ¿Y qué sueños tiene la Patricia de hoy en día? ¿Qué más te gustaría hacer?
R.: La música me llena mucho, pero hay una parte que me gustaría explorar en algún momento que es la producción o la dirección de algún proyecto de televisión. O de algo que tenga que ver con la música. Pero detrás de las cámaras.
P.: Pues también a manifestar eso, entonces.
R.: ¡Exacto, exacto!
P.: Me decías también que cuando estuviste en España trabajando en ‘Lágrima azul’ salieron más canciones. Háblame sobre ellas.
R.: Mi futuro musical es el pop. Ya no tengo ninguna duda. La gente que creció con mi música lo está recibiendo muy bien. Las nuevas generaciones también. Al ver una respuesta tan positiva sé que las canciones que viene les van a gustar. Mi idea es que, quizá a finales del año que viene, cuando mis niños salgan del colegio, irme de gira.
Hubo una época, a comienzos de los 2000, en la que Patricia Manterola sonaba en todas partes. Su canción ‘Que el ritmo no pare’ se convirtió en himno, en cortina televisiva, en banda sonora de gira y veranos. La artista mexicana, que ya había brillado como integrante del grupo Garibaldi y después como actriz de telenovelas, conquistó entonces España con su energía pop. Más de dos décadas después, regresa a un país que siente suyo, con la misma ilusión y una nueva madurez artística.