Pedro Pascal y Grogu elevan ‘The Mandalorian’: sobresaliente para una película violenta, hermosa y muy emocionante
Veredicto. Sí, un gran sí para esta entretenida y sorprendente película adscrita al universo creado por George Lucas hace 50 años —el que viene es el aniversario—, ahora en manos de Dave Filoni, presidente y jefe creativo de Lucasfilm
Grogu y sus amigos, los adorables anzellan, dan lo mejor de sí mismos en la frenética cinta de Jon Favreau. (Lucasfilm)
Vaya por delante que el estreno de ‘The Mandalorian and Grogu’ nos tenía un poquito tensos, quizá porque su director, Jon Favreau, no ocupa un lugar preferente en nuestro devocionario galáctico, quizá porque lo visto en los tráilers y avances nos sonaba a más déjà vu de copia y pega de, en este caso, la trilogía original de ‘Star Wars’ (la nunca bien traducida ‘Guerras estelares’, aquí ‘La guerra de las galaxias’... ¡Qué no, qué no hay galaxias en guerra, que todo ocurre dentro de la misma, la lejana, muy lejana!).
Pero, oye, que ayer salimos del pase de prensa de las 15:00 horas en el remoto Kinépolis de Pozuelo de Alarcón felices como niños.
Veredicto. Sí, un gran sí para esta emocionante película adscrita al universo creado por George Lucas hace 50 años (el que viene es el aniversario), ahora en manos de Dave Filoni, presidente y jefe creativo de Lucasfilm.
‘The Mandalorian and Grogu’ se estrena este jueves, 21 de mayo de 2026. (Lucasfilm)
Nos piden que no hagamos spoilers y, claro, eso nos cercena la mano derecha (como Darth Vader a Luke) sobre el teclado; pero bien, todo sea por el fandom que este fin de semana acudirá en masa a las salas de cines: ¡debeis hacerlo!
Las aventuras del mandaloriano y Grogu —erróneamente llamado en el pasado Baby Yoda— son puro vértigo. Quizá pequen de cierto exceso de violencia, violencia perfecta y preciosamente coreografiada al estilo ‘Kill Bill’, pero ¿qué más da si lo que se mata es a bichos feísimos, a droides estúpidos y a algún que otro humano execrable? —quizá algún día tengamos que comernos estas palabras (quién sabe)—.
‘The Mandalorian and Grogu’ se estrena este jueves, 21 de mayo de 2026. (Lucasfilm)
Violencia, mucha violencia, en una narrativa sencilla, de buenos y malos, que atrapa desde el primer minuto. Inciso: cuando Mando dice: “We are the good guys” (“Nosotros somos los buenos”) nos dio un poco de asquete porque, instantáneamente, nos recordó al guion redundante del 47.º presidente de los EE. UU. Pero, claro, esto no deja de ser otra ‘americanada’ con, eso sí, valores positivos.
La película parece contener cuatro capítulos de la serie, pero se nota que cada cuarto cuenta con siete veces más de presupuesto que lo que emite Disney+ en exclusiva. Lo de los artistas digitales de Lucasfilm es punto y aparte: el virtuosismo quedó atrás hace tiempo; lo que hacen hoy es perfección con mayúsculas.
No desvelaremos de qué va la historia: es mejor dejarse sorprender; pero la emoción está presente en cada minuto del metraje, bien por la velocidad a la que todo sucede, bien por la premisa de la película: el viejo (Mando a.k.a el adorable Pedro Pascal) cuida al joven (Grogu, el verde bebé de 50 años) y el joven acaba cuidando del viejo.
Y muchos bichos, una locura de bichos alienígenas nunca antes vista —¿te acuerdas del ajedrez que jugaban Chewbacca, C-3PO y R2-D2 en el Halcón Milenario?, pues eso, pero mejorado—. Un desfile de criaturas que apela eficazmente a terrores atávicos y que funciona a la perfección: repulsión cum laude. Y, lo decíamos antes, droides y androides (antes solo robots) entre tontos y muy tontos: claro guiño a la trilogía que ejerció como precuela —la de ‘La amenaza fantasma’, ‘El ataque de los clones’ y ‘La venganza de los sith’—.
Pedro Pascal, Sigourney Weaver y Grogu en la alfombra roja del mítico Teatro Chino de Hollywood Boulevard el pasado jueves durante el estreno mundial de la película. (Lucasfilm)
Sin rastro de referencias a la trilogía final de JJ Abrams (‘El despertar de la Fuerza’, ‘Los últimos jedi’ y ‘El ascenso de Skywalker’), salvo por los adorables anzellan, los expertos en mecánica avanzada y familiares de Babu Frik (esto es para muy fans; explicarlo ocuparía un espacio del que no disponemos). Ah, y que conste que apoyamos el desenlace orquestado por JJ a muerte; solo es cuestión de tiempo para que el fandom se lo agradezca: la tercera trilogía es arte y así será reconocida (bueno, menos gran parte de Episodio VIII y su sucesión de cagadas).
Preciosismo y costumbrismo abundan en esta película, que suma un buen número de postales idílicas difíciles de olvidar, como la ciudad inspirada en el Nueva York y el Brooklyn de los años 40 o el precioso planeta-ciénaga de los Hutt.
‘The Mandalorian and Grogu’ se estrena este jueves, 21 de mayo de 2026. (Lucasfilm)
Los descendientes de Jabba the Hutt, el de ‘El retorno del jedi’, dan bastante asquete (nos repetimos), pero demuestran que la forma de vida de las babosas puede llegar a ser hasta interesante. Jabba debía rondar la obesidad mórbida, por eso apenas se movía, pero su prole se retuerce —casi lascivamente— que da gusto.
Buf, es que no podemos contar nada al detalle, malditos contratos de confidencialidad. Bueno, pues eso, que sí, que si eres ‘warsie’ de corazón, te va a encantar ‘The Mandalorian and Grogu’ por magnética, hermosa y emocionante.
Mando y Grogu, una pareja imposible que funciona a la perfección. (Lucasfilm)
Cómo será la cosa que hasta aceptamos a la buena de Sigourney Weaver (‘Alien’) como parte de este universo; lo que no ocurrió con la buena de Carrie-Anne Moss (‘Matrix’) en la fallida ‘The Acolyte’, el mayor fiasco de la galaxia en tiempos de Disney y el streaming.
Ah, hubo un momento en el que nos saltaron las lágrimas (de verdad): ¿ñoñez de quien esto escribe o un buen guion? La respuesta, en las salas de cine.
Vaya por delante que el estreno de ‘The Mandalorian and Grogu’ nos tenía un poquito tensos, quizá porque su director, Jon Favreau, no ocupa un lugar preferente en nuestro devocionario galáctico, quizá porque lo visto en los tráilers y avances nos sonaba a más déjà vu de copia y pega de, en este caso, la trilogía original de ‘Star Wars’ (la nunca bien traducida ‘Guerras estelares’, aquí ‘La guerra de las galaxias’... ¡Qué no, qué no hay galaxias en guerra, que todo ocurre dentro de la misma, la lejana, muy lejana!).