Pibonéxica, sin pelos en la lengua y convertida en todo un fenómeno viral y vital, Susi Caramelo lleva mucho tiempo regalándonos inolvidables momentos televisivos mientras se enfrenta con humor a cualquier cosa que la vida le ponga por delante. Así la humorista asumía por ejemplo con mucha guasa su enésimo positivo por coronavirus las pasadas fiestas navideñas.
"Esta Navidad si queréis, os hago yo el discurso", escribía en su muro de Instagram junto a unas imágenes grabadas en su cama. Desde allí tiraba de ironía para mandar un mensaje a los políticos instándoles a "retrasar una o dos semanas" esas fechas tan señaladas.
Con su sinceridad habitual se ha plantado en esta ocasión en el programa 'La resistencia', para promocionar 'Rojo Caramelo', su nuevo espacio en Movistar+. "Me he apuntado en la mano que lo primero que tengo que hacer es promocionar el programa", le contaba a David Broncano antes de confesar que "fui a 'El hormiguero' y se me olvidó".
La humorista habló de cómo arrancó con los monólogos con 21 años en Barcelona, hasta que con 28 años decidió probar suerte en la capital. Pero fue entonces cuando tuvo "una depresión muy heavy, asquerosa, y luego empecé a vivir otra vez. Me ayudó mucho subirme a los escenarios y también la paroxetina, un antidepresivo que va de puta madre", confesó. "Volví a ser yo, tardaron un año y medio en convencerme porque me daba mal rollo medicarme, pero la tomé y volví a mi ser".
Susi Caramelo se había referido ya a su depresión un año antes en una entrevista para 'El País', diciendo que cuando llegó a Madrid "con una mano delante y otra detrás", después de unos meses "cogí una depresión de caballo". La humorista prosiguió relatando que "me daban ataques de pánico, tenía miedo hasta de mirar al cielo.
Curraba en un bar de La Latina y recuerdo estar desquiciada en la barra y meterme en un descansillo a llorar para después seguir trabajando porque era lo único que tenía". La catalana reconoce que "a mí me salvó la terapia, pero sobre todo la medicación" y se ha convertido en una famosa más de las que trata de normalizar recurrir a la ayuda profesional para fortalecer nuestra salud mental.
La joven intérprete reconocía en sus redes sociales que la terapia es importante para ella porque es capaz de darle "herramientas para afrontar mi día a día, los nuevos retos, los nuevos baches", y también "me hace más fuerte, más inteligente emocionalmente, más plena, más feliz".
Pibonéxica, sin pelos en la lengua y convertida en todo un fenómeno viral y vital, Susi Caramelo lleva mucho tiempo regalándonos inolvidables momentos televisivos mientras se enfrenta con humor a cualquier cosa que la vida le ponga por delante. Así la humorista asumía por ejemplo con mucha guasa su enésimo positivo por coronavirus las pasadas fiestas navideñas.