Garbiñe Abasolo está de aniversarios. En plural porque no solo celebra uno, sino varios. Ha cumplido 30 años desde que montó Thinketers, su empresa de marketing y comunicación, también 30 de matrimonio, y 40 desde que fue elegida Miss España.
En este recuento de vida no olvida su etapa de modelo, desfilando para grandes firmas nacionales e internacionales por medio mundo cuando tenia 18 años. Y, quizá la faceta menos conocida, se en ocupa de la comunicación e imagen de Pilar Rubio y el chef Alberto Chicote.
Pregunta: Estás de cumpleaños. ¿Cómo llevas tantas celebraciones?
R: Me siento plena, realizada y feliz. La vida no es fácil, pero soy una mujer muy positiva. Cuando vienen mal dadas, puedes sentarte y llorar o seguir.
P: Treinta años de matrimonio. Se dice pronto.
R: Queremos hacer una gran fiesta en Bilbao. El éxito nuestro es el respeto, el compromiso, la lealtad. Y por encima de todos que tenemos la misma manera de ver la vida y valores
R: La verdad es que no soy muy consciente de que han pasado 30 años desde que monté la empresa. Hace poco, iba en el coche y pensé: "Qué barbaridad, han pasado 40 años desde que salí elegida Miss España y 30 desde que me casé y monté la empresa en la que ahora hay cincuenta personas trabajando". Es un mercado muy competitivo y todos los días hay que levantarse sabiendo que nada es fácil.
P: ¿Te facilitó las cosas el ser una mujer conocida?
R: Las nóminas no las paga el hecho de ser conocida. Y te diré que antes de ganar miss España monté una escuela de baile. Tenía 17 años. Y después empecé mi carrera como modelo. Viajando por el mundo entero, me percaté de que ya hacía mi propio marketing. Y en España costaba entender que una mujer que además era famosa pudiera crear su propia empresa.
P: ¿Te encontraste con respuestas difíciles?
R: Difíciles y machistas diariamente. No fue un obstáculo, sino un reto y me dije: "Os vais a enterar de lo que soy capaz".
Garbiñe Abasolo. (Cortesía)
P: Cuando ibas a una reunión, ¿no preguntaban dónde está el jefe?
R: La actitud era peor. "Aquí viene la guapa". No veían el contenido, sino el continente. Y me decía: "Soy mujer, vasca y tauro". Y salía de esa reunión tan orgullosa. Me habían etiquetado antes de conocerme.
P: A mujeres jóvenes les siguen preguntando a la hora de contratar, aunque sea ilegal, si van a ser madres pronto.
R: En mi empresa hay más mujeres y trabajamos la conciliación efectiva y real. Hay tres mañanas presenciales en la oficina y el resto teletrabajo. Este modelo está funcionando muy bien.
P: ¿Crees que se mantiene el techo de cristal a la hora de acceder a un puesto directivo? ¿Hay que elegir: o lo rompes o tienes hijos?
R: En mi empresa me niego a esa premisa. Techo solo para cubrir, pero no para impedir el crecimiento.
"He conseguido todo a costa de renunciar a Garbiñe Abasolo. He antepuesto y lo volvería a hacer"
P: ¿A ti que es lo que más te molestaba cuando te hacían entrevistas de trabajo?
R: Lo que me molestaba era que, al ser miss, parecía que ya no tenía capacidad intelectual. Era modelo y se creían que tenían derechos por ser mujer. La pena es que aún siguen quedando lo que yo llamo "mis clásicos".
P: Ahora hay una tendencia a que mujeres profesionales de alto nivel decidan aparcar sus carreras para dedicarse a la familia. ¿Te parece incompatible?
R: La elección es libre. El ser humano en general necesita esa libertad para aportar lo mejor de cada uno.
P: Tú lo has conseguido. ¿A costa de qué?
R: Pues a costa de renunciar a Garbiñe Abasolo. He antepuesto y lo volvería a hacer. No tuve baja maternal con mi primer hijo, pero ahí estaba despachando en el coche, cerrando contrato entre biberón y biberón. No he ido a un gimnasio, de compras. Mi prioridad eran mis hijos, mi otro hijo que era la empresa, mi familia, mis amigos. ¿Donde estaba Garbiñe? Pues eso, invisible. Ahora es cuando lo estoy disfrutando.
R: No, nunca. Pero en cambio yo sí me sentía culpable por ser una mujer trabajadora. Y tenía una pareja que asumía a lo que yo no llegaba. Mi marido y yo somos un equipo. Es importante para poder conciliar tener los mismos valores de vida y de trabajo. En mis hijos, que tienen 19 y 25 años, veo esos valores. Nunca me han recriminado nada. Yo era la que me castigaba.
P: Asesoras a grandes empresas a través de la tuya. ¿Cómo son tus encuentros con los CEO más jóvenes?
R: De cuarenta y tantos para abajo entienden perfectamente mis códigos. Cuesta un poco más con el CEO convencional.
P: ¿Qué recuerdos tienes de tu etapa de Miss España?
R: Tenía 19 años y el haber sido antes modelo me dio ese paso profesional. Era muy inocente, muy íntegra y me efrentaba a situaciones complicadas.
P: Durante tu etapa algunas de las candidatas se conviertieton en chicas de compañía. ¿Nunca te lo ofrecieron?
"He tenido muchas propuestas y nunca diré los nombres de famosos que se acercaban y lo intentaban"
R: Yo he tenido muchas propuestas y nunca diré los nombres de famosos que se acercaban y lo intentaban. Era brutal. Me inculcaron en mi casa valores y sabía que lo que me ofrecían no estaba bien.
P: Imagino que tuviste ofertas como la que hace Robert Redford a Demi Moore en 'Una proposición indecente'. Un millón de dólares por un encuentro sexual.
R: Esa no, pero sí parecidas. Mi prioridad era convertirme en profesional y hacer crecer una empresa.
P: Ahora el formar parte de redes sociales tipo Only Fans es un trabajo público.
R: Esto ha pasado siempre, pero ahora es más visible. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero es importante priorizar en la vida. Es triste que los objetivos sean salir con un hombre o una mujer porque tiene dinero, hacerte famoso o vender tu cuerpo. A corto plazo cubre, pero no después.
Garbiñe Abasolo. (Cortesía)
P: En los Oscar de este año la polémica de Karla Sofía Gascón estaba en la mente de todos. ¿Qué le hubieras recomendado?
R: Al final todo deja huella. Por eso, cada paso que se da en la vida hay que hacerlo consciente de cuál es la persona pública y cuál la íntima. La reputación es muy importante. Dependiendo de quién lo diga o haga es sentencia de muerte. Siempre hay que ser honesto. A mí lo que me rompe es las diferentes varas de medir.
P: Tienes también una faceta como representante de Pilar Rubio y Alberto Chicote. Es muy complicado saber cuándo hay que recomendar el silencio por aquello de que quien calla, otorga.
R: He aprendido en mi profesión que si hablas, engordas al monstruo. Se dicen muchas mentiras y bulos y no vale todo. Hemos desmentido cosas y ha dado igual.
Garbiñe Abasolo está de aniversarios. En plural porque no solo celebra uno, sino varios. Ha cumplido 30 años desde que montó Thinketers, su empresa de marketing y comunicación, también 30 de matrimonio, y 40 desde que fue elegida Miss España.