A pesar de vivir en Madrid, donde ya posee una espectacular casa de 2,4 millones de euros, Violeta Mangriñán continúa muy unida a su tierra natal. Por ello, la empresaria e influencer ha mostrado su felicidad por poder cumplir un sueño vinculado a sus orígenes. Natural de Valencia, sus recuerdos más familiares están vinculados a Aín, un pueblo valenciano situado en la Sierra de Espadán de donde era natural su abuela Pepa.
Ahora, tras lograr la compra, Violeta Mangriñán ha querido mostrar cómo es su nueva casa en el pequeño municipio. Un hogar al que llamará Casa Pepa en honor a su abuela, y que tendrá que sufrir una gran reforma. "Después de 7 años esperando encontrar una casita en el pueblo, hoy ya es una realidad. La espera ha valido la pena y creo que mi 'yaya' ha tenido mucho que ver".
"Por eso el nombre, en su honor, porque sé muy bien la ilusión que le hacía ver a todos sus nietos y bisnietos pasar las vacaciones allí todos juntos y así será. Se viene un antes y un después heavy porque la casa es superantigua, pero con muchas posibilidades, y pienso dejarla de cuento", añadía en su publicación de Instagram.
Unas primeras palabras tras las que añadió un pequeño recorrido mostrando su nueva vivienda, explicando que es una casa esquinera: "Tiene las mejores vistas del pueblo, básicamente". Además, aseguró que el hecho de que el marco de la entrada sea verde es una señal, en referencia a su empresa Maison Matcha. "Va a ser un cambio radical y va a quedar chulísima", mostraba emocionada.
Una propiedad sobre la que espera poder mantener numerosos de los detalles originales que la dotan de personalidad, aunque no sabe si será posible. "Voy a tratar de conservar los suelos y los techos como están, restaurarlos, pero conservar la esencia. En efecto, es una casa rústica; no tendría sentido hacer una casa moderna en un pueblo, ni se podría aunque quisiese, ni le veo la gracia. Lo bonito de comprar una casa en el pueblo es que sea una casa de pueblo", añadía en sus historias de Instagram.
A pesar de vivir en Madrid, donde ya posee una espectacular casa de 2,4 millones de euros, Violeta Mangriñán continúa muy unida a su tierra natal. Por ello, la empresaria e influencer ha mostrado su felicidad por poder cumplir un sueño vinculado a sus orígenes. Natural de Valencia, sus recuerdos más familiares están vinculados a Aín, un pueblo valenciano situado en la Sierra de Espadán de donde era natural su abuela Pepa.