Piel mate y sombras ultra glitter: la reina Letizia adapta el viral ‘souffle makeup’ en su último look
La reina Letizia no deja de innovar con su maquillaje. Su último look para la recepción en su honor que ofrecía el presidente alemán, con un potente sombreado negro lleno de glitter es la prueba
La reina Letizia con smokey eyes glitter. (Casa de S.M. El Rey / Jose Jimenez)
Piel, ojos, pómulos o labios. En cada aparición, la reina Letizia elige una zona del rostro para resaltar con maquillaje, una estrategia que le está llevando a estrenar lookazos a diario.
Si la prensa internacional no hace más que aplaudir sus estilismos capilares, en el terreno beauty su makeup es el ganador indiscutible.
Para la recepción ofrecida por el presidente de Alemania durante su visita a España, la Reina accesorizó su vestido de flecos de Hugo Boss (firma alemana, en un guiño a Frank-Walter Steinmeier) con un maquillaje que fusionaba el toque rock que demandaba la prenda con una de las tendencias de maquillaje del momento, el souffle makeup.
La reina Letizia con smokey eyes glitter. (Casa de S.M. El Rey / Jose Jimenez)
La idea era lograr que la oscuridad de la mirada no resultara demasiado dramática por lo que el quipo de maquillaje de Letizia optó por las sobras glitter, con un brillo dependiente de la luz, con una piel mate, algo que no acostumbramos a ver en la Reina.
Los ojos ahumados o smokey eyes se caracterizan por crear un dragado en el párpado, de modo que se pase de un tono muy oscuro en la raíz de la pestaña que, poco a poco va degradándose a un tono más claro.
El resultado son esas miradas rockeras, nocturnas y que favorecen, sobre todo a los ojos grande. En el caso de la reina Letizia, se quería un maquillaje más sutil, por lo que, con ayuda del lápiz de ojos cremoso se perfilaba a ras de pestañas y en el párpado se aplicaba una sombra de ojos grisácea, poco pigmentada pero con partículas brillantes. Al difuminar ambas tonalidades, se perdían los contrastes y se lograba el efecto ahumado, de una forma mucho más natural.
La reina Letizia con smokey eyes glitter. (Casa de S.M. El Rey / Jose Jimenez)
Como efecto extra, al parpadear se podían apreciar algunas de las diminutas partículas glitter de la sombra de ojos que se habían desprendido, llenando las zonas aledañas de brillo.
No faltaba tampoco el detalle extra para enmarcar la mirada de la Reina: trabajar muy bien las cejas. Perfiladas, rellenas y fijadas, ayudaban a que los ojos de Letizia tuvieran una mayor definición.
Al elegir un maquillaje de ojos tan luminoso, tocaba rebajar el brillo de la piel. En vez de apostar por una piel jugosa, la elección fue un acabado semi mate, lo que ahora se denomina souffle makeup. Se trata de una piel mate pero luminosa, muy alejada de las pieles selladas con capas de polvo.
Apreciamos un cambio en la base de maquillaje de la Reina. Además de una piel mate, también se observa una mayor cobertura, pero sin opacidad. En este tipo de maquillajes, los productos en crema de acabado atacado peor con propiedades hidratantes son el ingrediente estrella.
La reina Letizia con smokey eyes glitter. (Casa de S.M. El Rey / Jose Jimenez)
Otro detalle clave del maquillaje suflé es la inclusión del colorete que, prácticamente, se funde con el resto del rostro.Se trata de un verdadero truco para incluir mucho color y resaltar las mejillas, pero sin que el maquillaje resulte muy recargado. Pero que la elección fuera la de una piel semi-mate, nube o souffle no significa que no haya lugar para el brillo tradicional.
La Reina llenaba sus labios de brillo gloss, probablemente con su labial preferido, el Melting Glow Mediterranean Glam, en color Seline, de la marca española Saigu.
De este modo, el efecto glow de la mirada tenía su réplica en la boca, creando un maquillaje muy pensado, favorecedor y discreto.
Piel, ojos, pómulos o labios. En cada aparición, la reina Letizia elige una zona del rostro para resaltar con maquillaje, una estrategia que le está llevando a estrenar lookazos a diario.