Si tuvieras avión propio te ahorrarías colas, retrasos y al resto de la humanidad
Has nacido para volar alto, ergo necesitas un avioncito ya. El sistema de propiedad compartida de la compañía Jetfly te acerca a tu sueño: 45 aeronaves y 3.000 pequeños aeropuertos donde los grandes no llegan, a tu disposición
Ni horarios, ni colas eternas. Tu avión despega cuando quieres y aterriza donde tú decides. (Cortesía)
Olvídate de lo que creías saber sobre la aviación privada porque, en verdad, es mucho más fácil subirse a un jet particular rumbo a donde quieras de lo que imaginas. Desde su base en Luxemburgo, la empresa Jetfly se ha propuesto transformar la aventura de volar en Europa gracias a un modelo diferente, más flexible, realista e inteligente: la propiedad fraccionada de aeronaves. En lugar de comprar un avión, los clientes adquieren una fracción que les da acceso completo a una flota de 45 aeronaves flamantes, disponibles bajo demanda, sin preocuparse del mantenimiento, del hangar, de los costes inesperados ni de la gestión de la tripulación.
La idea es sencilla y poderosa: pagar solo por el tiempo que realmente se vuela. Con Jetfly te saltas los horarios establecidos y las colas odiosas en las que acabas emparedado entre la familia de cinco hijos chillones y quince maletas, y la señora impaciente empeñada en clavarte el carrito en los tobillos. Tu avión despega cuando tú decides y aterriza donde tú quieres. Basta con solicitarlo con menos de 18 horas de antelación. Se pueden modificar o cancelar trayectos sin coste, compartir vuelos con otros propietarios o beneficiarse de los llamados 'empty legs', tramos vacíos de reposicionamiento ofrecidos con buenos descuentos.
Una de las claves del éxito de esta compañía —al margen de su estupendo posicionamiento de marca— es su capacidad para despegar y aterrizar en lugares donde la aviación comercial no llega. Hablamos de más de 3.000 aeropuertos y aeródromos europeos: desde el aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid hasta Son Bonet en Mallorca, pasando por Saint-Tropez, Portimão, Ampuriabrava, Gstaad o Courchevel. Gracias a sus aviones capaces de operar en pistas cortas o no pavimentadas, Jetfly permite organizar en un solo día una reunión en Ibiza, una comida en Menorcay una cena en la Costa Azul, sin pasar por un solo aeropuerto congestionado.
Por cierto: ¿en serio es necesario ampliar Barajas?, ¿queremos que nuestro preciso aeropuerto sea tan odioso como los de Fráncfort, Ámsterdam, Londres o París?, ¿España necesita 90 millones de turistas al año?
La flota de Jetfly está compuesta por modelos como el Pilatus PC-12 y el PC-24, dos aviones suizos de altas prestaciones, silenciosos, eficientes, cómodos y sofisticados, gracias al interior firmado por Philippe Starck, el eterno enfat terrible del diseño francés. Se suman a ellos los Cirrus Vision Jet, más pequeños pero perfectos para escapadas rápidas. Equipados con tecnologías como el autoland y paracaídas para el avión, ofrecen una experiencia de seguridad realmente avanzada.
El perfil del cliente de esta compañía dista mucho del estereotipo del millonario excéntrico. Sus más de 550 copropietarios son ejecutivos, emprendedores internacionales y familias cosmopolitas que valoran su tiempo por encima de todo. Para ellos, volar en un avión privado no es ostentación, es libertad.
Fotografías flota Jetfly. (Cortesía)
Jetfly tiene una relación especial con España, y más concretamente con las Baleares, donde la demanda se dispara cada verano. Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera son algunos de los destinos favoritos entre sus clientes, que evitan con este sistema perder horas de playa en esperas eternas para vuelos de apenas 40 minutos.
La compañía acumula más de 250.000 horas de vuelo en Europa y presume de un historial de seguridad impecable. En 2025, Jetfly ha lanzado un programa de combustible sostenible —que reduce hasta un 40 % las emisiones— y gracias a un nuevo acuerdo, recién firmado, sus clientes europeos pueden volar también en Estados Unidos, Canadá, el Caribe y México.
Sabes que has nacido para esta forma de volar: europea, elegante y libre.
Olvídate de lo que creías saber sobre la aviación privada porque, en verdad, es mucho más fácil subirse a un jet particular rumbo a donde quieras de lo que imaginas. Desde su base en Luxemburgo, la empresa Jetfly se ha propuesto transformar la aventura de volar en Europa gracias a un modelo diferente, más flexible, realista e inteligente: la propiedad fraccionada de aeronaves. En lugar de comprar un avión, los clientes adquieren una fracción que les da acceso completo a una flota de 45 aeronaves flamantes, disponibles bajo demanda, sin preocuparse del mantenimiento, del hangar, de los costes inesperados ni de la gestión de la tripulación.