Enrique Ponce y Ana Soria, la vida anónima tras la tempestad
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VUELVE AL CAUCE

Enrique Ponce y Ana Soria, la vida anónima tras la tempestad

Tras ocupar todos los titulares de la prensa rosa durante el verano de 2020, el maestro y su novia han podido volver a una relativa normalidad. Su vida en Almería es tranquila y sin sobresaltos

Foto: Enrique Ponce y Ana Soria durante un paseo en pareja. (Instagram @enriqueponce)
Enrique Ponce y Ana Soria durante un paseo en pareja. (Instagram @enriqueponce)

No hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista. Tras el convulso verano que vivieron Enrique Ponce y Paloma Cuevas en 2020, tras anunciar la separación del que parecía un matrimonio modélico, las aguas han vuelto a su cauce y hoy apenas protagonizan titulares. El maestro ha vuelto por donde solía, a un lugar discreto donde vive feliz junto a su pareja, Ana Soria, y estos días rumia su anunciada vuelta a los toros en 2022 con una única temporada de despedida para decir adiós como se merece a una carrera de tres décadas.

Paloma Cuevas y Enrique Ponce firmaron (por fin) su divorcio el 17 de julio pasado. A partir de ese momento la vida del torero dejó de ser mediática. Salió de las redes sociales y desaparecieron las imágenes con Ana Soria que habían formado parte de su nueva etapa afectiva tanto en Instagram como en tiktok. Acompañaba las fotos con mensajes pasionales que sorprendían en una personalidad tan reservada como la suya. Esta manera de actuar se le fue de las manos y las críticas, comentarios y chascarrillos fueron en aumento en el sector taurino.

El divorcio cambió las cosas. Entre los acuerdos, donde Paloma Cuevas fue muy generosa en el aspecto económico, hubo otro referido a proteger la intimidad de la familia y las menores. Y así lo ha cumplido el torero. No hubo más “te amo más que a mi vida. Forever”, ni mensajes de ningún tipo. Fue un planteamiento entre Cuevas y Ponce que ha funcionado.

Ana Soria también cerró su perfil público y nada se ha sabido de la pareja en estos últimos meses. La Primera Comunión de Bianca fue la última vez que la presencia de Ponce tuvo repercusión pública. No se le ha vuelto a ver en la prensa, pero sí lo han hecho los vecinos del barrio madrileño donde hasta su separación estaba el domicilio conyugal. La relación entre Paloma Cuevas y su ex marido es excelente y de ahí que el torero tenga las puertas abiertas de la casa donde viven sus hijas.

Foto: Paloma Cuevas, con su padre. (LP)

La última noticia que tuvimos de Ponce y Soria fue el cierre de sus cuentas de Instagram, donde daban rienda suelta a su amor, y que pilló a todos por sorpresa. A los pocos días, el diestro de Chiva anunciaba a través de su cuenta de Twitter que abandonaba temporalmente los ruedos: "A quienes durante más de tres décadas me ha acompañado: Lo primero que quiero deciros es GRACIAS por su cariño y apoyo incondicional, en especial durante este último año de pandemia en el que decidí defender la tauromaquia, tirar para adelante y devolverle al mundo del toro lo mucho que me ha dado. En este momento de mi temporada taurina 2021 he decidido hacer un alto en el camino y retirarme por un tiempo indefinido".

placeholder Ana Soria y Enrique Ponce, este verano en Almería. (Gtres)
Ana Soria y Enrique Ponce, este verano en Almería. (Gtres)

Pero han ido pasando los meses y la vida poco a poco parece haber vuelto a la normalidad. Medios especializados como Cultoro pidieron públicamente que volviera a los ruedos, aunque fuera para una temporada de despedida. "Porque un torero con la importancia general de Enrique Ponce en la tauromaquia merece una temporada de despedida. Aunque sean diez festejos en diez lugares clave para su trayectoria de tres décadas. La importancia que han tenido en su carrera cosos como Madrid, Bilbao, Valencia o Sevilla está fuera de toda duda. Tardes en Zaragoza, en Málaga, en Córdoba. Todas ellas plazas de primera categoría, porque esa es la categoría del personaje en cuestión. ¿No lo ven posible?"

Foto: Enrique Ponce. (CP)

El maestro, según publicó El Español, se lo pensó y aceptó, y estos días se encuentra ya entrenando a fondo. Según explicaban, Ponce vuelve "porque es su profesión y porque lo necesita, como todo el mundo. Él se retiró temporalmente y ahora vuelve con esta nueva normalidad". Hay que recordar que las empresas del maestro al margen de su actividad taurina no estaban arrojando los resultados esperados.

Enrique y Ana Soria tienen su cuartel general en Almería. Viven en un ático con vistas al mar y con la compañía del perro Ney al que sacan a pasear. Es la única variante común y pública de la pareja. Los viajes a Madrid de Ponce por motivos familiares son en solitario. Y lo mismo sucede cuando el torero se instala algún fin de semana en La Cetrina con sus hijas y sus amigas. Julio, el chófer y mano derecha de Ponce en temas cotidianos se encarga de los traslados.

placeholder Enrique Ponce y Ana Soria en una corrida en Roquetas de Mar. (EFE)
Enrique Ponce y Ana Soria en una corrida en Roquetas de Mar. (EFE)

Con Ana los planes pasan por almuerzos con los suegros y compartir salidas con “los arrebataos”. Este grupo de amigos incondicionales de Ana han cumplido con la promesa de no subir a sus redes ninguna imagen que pueda comprometer el acuerdo de Ponce con su ex mujer.

Soria por su parte se ha reincorporado a sus clases en la universidad de Almería. Antes de la pandemia estudiaba la carrera en Granada y pidió el traslado de expediente cuando comenzó su vida compartida con el torero. Estaba matriculada en tercero de carrera y por lo tanto este año finalizarán sus estudios.

Foto: Ana Soria y Enrique Ponce, en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @enriqueponce)

Mientras Ponce entrena para su vuelta a los ruedos, lo que sigue en el aire es la aparición en el mercado del disco que ya tenía casi cerrado a falta del dueto con Julio Iglesias.

Entre las opciones para estas Navidades estaría viajar a México donde la familia Alemán estarían encantados de recibirlos. Por su parte, Paloma Cuevas valora reunirse con toda la familia en la misma casa donde pasaron el verano, en Sotogrande. Todo depende de las vacunas y de cómo esté la pandemia a finales de diciembre.

Ana Soria