La plaza más bonita de Madrid: está detrás de la Plaza Mayor y que se ha convertido en el Montmartre de la capital
Un ejemplo de equilibrio entre historia, arte y vida cotidiana que demuestra que Madrid conserva rincones con alma, capaces de mantener una identidad propia
Su origen se remonta al Madrid medieval, aunque de aquella época apenas se conserva el trazado irregular de la plaza. Esa disposición contribuye a su carácter íntimo y a la sensación de recogimiento que se percibe al acceder al recinto, muy alejada del bullicio inmediato.
La plaza está rodeada de edificios de distintas épocas que reflejan la evolución histórica de la ciudad (Madrid Film Office)
La arquitectura es uno de sus grandes atractivos. La plaza está rodeada de edificios de distintas épocas que reflejan la evolución histórica de la ciudad. Destaca el inmueble situado en el número 1, proyectado en 1888 por Francisco de Cubas, así como el edificio del número 2, datado en el siglo XVII y representativo del Siglo de Oro madrileño. Completa el conjunto el número 6, una elegante construcción modernista de 1910 firmada por Valentín Roca y Carbonell.
Más allá de su valor patrimonial, la plaza mantiene una intensa vida cultural. Cada domingo, desde 1984, acoge el Mercadillo de Pintores, una exposición colectiva al aire libre en la que cerca de cuarenta artistasmuestran y venden sus obras directamente al público. Esta iniciativa, impulsada por la Asociación Cultural Taller Abierto, transformó la imagen del lugar y consolidó su identidad artística.
Este mercado funciona también como espacio de divulgación cultural y encuentro ciudadano. A lo largo de los años ha acogido exposiciones temáticas, concursos y actividades educativas, integrándose en grandes citas culturales de la ciudad y reforzando su papel como referente creativo en el centro histórico.
El entorno se completa con locales que refuerzan su singularidad. En uno de los edificios de la plaza vivió la filósofa María Zambrano durante los años treinta, un vínculo intelectual que añade valor simbólico al lugar. Muy cerca se encuentra el reconocido tablao flamenco Las Carboneras, además de un café de inspiración australiana y un taller artesanal de cuero, el único comercio ubicado directamente en la plaza.