Pero recapitulemos. El pasado martes, los duques de Sussex eran fotografiados, cariñosos entre sí y sonrientes con los fans, en la alfombra roja de la presentación de la nueva película sobre el legendario cantante Bob Marley, 'One Love', que tuvo lugar en la capital jamaicana, Kingston.
Los Sussex, junto al primer ministro de Jamaica. (Getty)
Harry y Meghan fueron tachados entonces de "insensibles" tras posar con el antimonárquico primer ministro de Jamaica y también junto a Marlene Malahoo Forte, la ministra de Asuntos Jurídicos y Constitucionales del país, que dijo el año pasado que Jamaica pronto podría "romper los lazos" con la Corona británica, y que el futuro de la nación debería estar "en manos jamaicanas".
Holness, que está impulsando planes para que la isla se convierta en una república con un referéndum previsto para finales de este año, ha admitido anteriormente que Jamaica quiere poner punto y final de manera definitiva a su relación con Gran Bretaña tras la muerte de la reina Isabel II.
A different vibe to the last time we saw PM Andrew Holness with members of the Royal Family… https://t.co/JqPF3WgPRJ
Este momento no pasó desapercibido tampoco para Omid Scobie, biógrafo extraoficial de los Sussex, que señaló desde sus redes sociales que las sonrisas de Harry y Meghan con el PM de Jamaica reflejaban "un ambiente diferente al de la última vez que le vimos con otros miembros de la familia real". El escritor hacía referencia a cuando Holness aseguró durante la visita de Guillermo y Kate que tenía la intención de "deshacerse de la monarquía".
El príncipe Guillermo, junto al primer ministro Andrew Holness. (Reuters/Jane Barlow)
El político volvió a reafirmar sus declaraciones en marzo del año pasado, afirmando que Jamaica estaba "avanzando" en sus planes para deshacerse del "monarca extranjero" como jefe de Estado, y añadió que se habían establecido "ambiciosos plazos" para progresar hacia el "camino a la república". También anunció la creación de un comité de reforma constitucional que ayudará en esta transición.
Jamaica, Reino Unido y la Commonwealth
Jamaica, antigua colonia británica, ha iniciado el proceso de ruptura de lazos con la monarquía europea, siguiendo los pasos de la vecina Barbados. La isla pasó a manos inglesas en 1655, cuando fue arrebatada a España, que había llevado allí a los primeros africanos como esclavos.
Se independizó en 1962, pero mantuvo al monarca británico como jefe de Estado y permaneció en la Commonwealth. Las sucesivas oleadas de inmigración hacia Gran Bretaña mantuvieron vivos los vínculos entre ambos países, al igual que el afecto por la reina Isabel II, que ocupaba el trono en el momento de la independencia. Pero, incluso antes de su muerte en septiembre de 2022, el sentimiento republicano ya se hacía más fuerte en el pequeño país caribeño.
Andrew Holness, junto a Pedro Sánchez en Bruselas. (Reuters)
A la cabeza de este movimiento se encuentra el muy honorable Andrew Holness, que se convirtió en el noveno primer ministro de Jamaica en 2016, tras haber sido parlamentario desde 1997. En el pasado ya ha declarado que su nación tiene "verdaderas ambiciones" de convertirse en un "país independiente, desarrollado y próspero".
Holness nació el 22 de julio de 1972 en Spanish Town, Santa Catalina, de padres de clase trabajadora. Es la persona más joven en ocupar el cargo hasta la fecha y el primero nacido después de la independencia nacional.
Andrew y Juliet, el día de la muerte de Isabel II. (Reuters)
Según se puede leer en la web del Gobierno de Jamaica, "antes de asumir la enorme responsabilidad de dirigir la nación, el señor Holness ha trabajado sin descanso en diversos niveles de los sistemas político y gubernamental. Se ha centrado en varias carteras clave: bienestar social, desarrollo comunitario, vivienda y educación. Sin embargo, es en el área de educación donde encontró su pasión y llegó a ser ministro de Educación".
Holness está casado con Juliet, que además de ser también diputada en el Parlamento jamaicano, es contable y promotora inmobiliaria. Juntos tienen dos hijos: Adam, de 13 años, y Matthew, de 11. En su tiempo libre le gusta jugar al ajedrez y al tenis de mesa, hacer footing y montar en bicicleta. A la luz de los últimos acontecimientos, causar dolores de cabeza a los Windsor parece ser su quinta gran afición.