Ni Cadaqués ni Los Caños de Meca: este es el pueblo costero que debes tachar de la lista este año por estar demasiado de moda
Tal vez esperar a una época más tranquila o buscar alternativas menos saturadas en Galicia te permita disfrutar con calma de lo que este pueblo tiene para ofrecer
Una pequeña Galicia, eso es Combarro. (Foto: Turismo Rías Baixas)
La primavera no ha terminado y ya estamos pensando en el próximo destino nacional. En un país repleto de joyas junto al mar, donde cada rincón costero parece competir por ser el más encantador y cada ciudad está llena de magia,hay un pequeño pueblo gallego que, lejos de pasar desapercibido, está a punto de convertirse en víctima de su propio éxito. Seguro que ya tienes alguna idea de este lugar.
Ubicado en las Rías Baixas, a unos kilómetros de Pontevedra, Combarro es el pueblo marinero que ha visto cómo su fama ha crecido de manera vertiginosa en los últimos meses. Y es que todo en él parece diseñado para enamorar a primera vista: hórreos tradicionales que miran al Atlántico, calles empedradas que parecen detenidas en el tiempo y una arquitectura popular que ha sido reconocida como Conjunto Histórico-Artístico.
Pero justo por eso, por ese encanto tan fotogénico, tan compartible en redes y tan buscado por viajeros ávidos de autenticidad, Combarro corre el riesgo de perder parte de su esencia. Las pequeñas callejuelas de la Rúa do Mar, antes tranquilas y salpicadas de flores y macetas, se ven ahora abarrotadas de visitantes en busca del “perfecto rincón”. Lo que era un paseo pausado junto al mar se ha convertido, en temporada alta, en una procesión de móviles en alto y colas frente a cada hórreo.
A ello se suma la transformación de muchas antiguas casas ‘mariñeiras’, que antaño acogían a pescadores y sus familias, en comercios turísticos que, aunque bonitos, restan algo de autenticidad al conjunto. Cabe señalar también que, incluso la Praia do Padrón, una pequeña cala que solo se muestra cuando baja la marea, comienza a estar más concurrida de lo que sus dimensiones permiten.
Por todo esto, quizás este presente año sea un buen momento para tachar a Combarro de tu lista de escapadas, pero solo por ahora. Tal vez esperar a una época más tranquila o buscar alternativas menos saturadas en Galicia te permita disfrutar con calma de lo que este pueblo tiene para ofrecer. Porque sí, Combarro merece la pena, pero también se merece un respiro por un tiempo.
La primavera no ha terminado y ya estamos pensando en el próximo destino nacional. En un país repleto de joyas junto al mar, donde cada rincón costero parece competir por ser el más encantador y cada ciudad está llena de magia,hay un pequeño pueblo gallego que, lejos de pasar desapercibido, está a punto de convertirse en víctima de su propio éxito. Seguro que ya tienes alguna idea de este lugar.