Crítica de 'El caso de Ruth Ellis' (Filmin): la dolorosa serie sobre la última mujer ahorcada en Gran Bretaña
Melodramática y llena de subrayados, recupera cierto aroma del cine negro de los años 40 y resulta fundamental para entender cuántas injusticias se cometieron al esconder y permitir la violencia de género
Los primeros minutos de 'El caso de Ruth Ellis' muestran a la joven actriz Lucy Boynton encerrada en una pequeña prisión. El personaje que encarna es el de Ruth Ellis, una chica que, en los años 50, se convirtió en la gerente más joven Gran Bretaña.
Desgraciadamente, si bien fue pionera en lo profesional también fue la última en un asunto mucho más fúnebre: tras su ejecución, ninguna mujer más fue condenada a la horca en ese país. Ellis pagó muy caro el asesinato de su amante, el piloto de carreras David Blakely.
Esa primera secuencia, con un montaje sobrecargado de primeros planos nerviosos de Boynton y flashes de su crimen, ya muestra a las claras el estilo de esta serie de Lee Haven Jones, basada en hechos reales, que Filmin estrena este mismo martes.
Ruth Ellis, una femme fatale digna del cine negro. (Filmin)
Un estilo barroco y recargado que, paradójicamente, acaba beneficiando a la serie, que recupera el aroma de los viejos clásicos del cine negro, que mezclaban sus truculentas historias de crímenes y castigos, policías e investigaciones, noches lluviosas y armas de fuego, con el melodrama femenino. Para entendernos: 'El crimen de Ruth Ellis' es lo que hubiese querido hacer el Brian de Palma de 'La dalia negra', aunque no le salió excesivamente bien.
Es inevitable, de hecho, pensar en 'Alma en suplicio', el melodrama matrimoniado con el 'noir' que protagonizó una pletórica Joan Crawford que también delinquía, arma en mano, para proteger a su horripilante hija. La actriz se llevó el único Oscar de su carrera por una película que sigue conservando una atmósfera expresionista y urbana excepcional, pese a haber transcurrido 80 años desde su estreno.
Joan Crawford y Ann Blyth en 'Alma en suplicio'.(Warner Bros)
Otro de los lugares comunes del cine negro son los flashbacks, esos saltos atrás en el tiempo que acaban deshojando la madeja en la que nos han metido los guionistas. 'El caso de Ruth Ellis' introduce momentos que van más allá del momento en el que la autora del crimen descargó el arma contra su víctima.
La trama también cuenta con un abogado defensor (el siempre eficiente Toby Jones) que se queda desencajado con la anómala petición de su cliente. Ellis quiere declararse culpable, pese a que él trata de convencerla de lo contrario y le da un argumento de peso para cambiar su declaración: "Usted representa todo lo que ellos temen".
Ciertamente, la libertad sexual y la bravura de la que hacía gala la chica no eran las mejores defensas para una época conservadora y llena de hipocresías. Muchos estaban encantados de verla sentada en el banquillo de los acusados.
Dos imágenes de Ruth Ellis. (Filmin)
Entre flashback y flashback, el director coloca a la protagonista un color de pelo diferente para que el espectador no se pierda entre los dos tiempos narrativos. Solución fácil pero eficiente.
Los colores saturados, dignos del mejor Tecnicolor de los 50, la presencia continuada de música con violines y piano y la propia estética de la época remiten al cine de Minnelli o al noir de los 40 (investigador/abogado y mujer fatal incluidos).
Pero en pleno 2025 somos mucho menos indulgentes con los subrayados de lo que lo eran los espectadores de aquellos clásicos que siempre mostraban una realidad mejorada y a estrellas más grandes que la vida.
El cinéfilo o seriéfilo (aunque la tv aún estaba en pañales) de entonces quizá habría perdonado a villanos tan caricaturescos como el David Blakely que pronto comienza a mostrar su vertiente de maltratador. Un aspecto oscuro que nos hace entender las razones por las que la protagonista ardía en deseos de pegarle un tiro. En algún capítulo de los cuatro que componen la serie, al chico, interpretado por Laurie Davidson, solo le falta mirar a cámara y gritar 'soy odioso' a pleno pulmón.
Esos fallos son pecata minuta para una de esas producciones que, como las españolas 'Las trece rosas' o 'La trinchera infinita' (por poner dos ejemplos que no pueden distar más de la trama de esta serie) resultan imprescindibles para entender nuestro pasado y cuyo carácter didáctico suele estar por encima de su calidad.
Porque, si bien 'El caso de Ruth Ellis' no reinventará la fórmula de docenas de series históricas, sí es fundamental para entender cuántas injusticias se cometieron en un pasado que negaba y justificaba la violencia de género. Solo por eso y por su atractiva factura visual, ya merece la pena echarle un vistazo.
Los primeros minutos de 'El caso de Ruth Ellis' muestran a la joven actriz Lucy Boynton encerrada en una pequeña prisión. El personaje que encarna es el de Ruth Ellis, una chica que, en los años 50, se convirtió en la gerente más joven Gran Bretaña.