Muchas veces la línea que separa estar emparentado con una familia real y convertirse en celebrity es muy fina. Es el caso de la familia Middleton, que siempre son un reclamo publicitario. Por eso, veíamos este lunes a Carole, la madre de la princesa de Gales, en un acto solidario contra el cáncer, luciendo bronceado tras sus vacaciones en el Caribe, vestida con tweed y un bolso de su hija.
Quizá en otras circunstancias este evento, llamado Turn The Tables 2025 y celebrado para recaudar fondos para la investigación, no hubiera contado con su presencia, ya que, aunque difícil, los Middleton intentan mantener un perfil bajo. Pero el año 2024 estuvo marcado por el cáncer que le fue diagnosticado a su hija mayor, por lo que nadie mejor que Carole para erigirse como abanderada de la causa.
Celebrado en el Hotel Corinthia de Londres, fue un éxito de convocatoria y los medios británicos no tardaron en hacerse eco de la presencia de la madre de Kate Middleton, poniendo el foco en que eran las primeras imágenes de Carole desde ese viaje al Caribe de los príncipes de Gales tan comentado, que compartieron con parte de la familia.
Carole Middleton, en el evento Turn The Tables 2025. (Getty)
Más allá de la causa, seguro bastante importante para ella, no podemos evitar fijarnos en la imagen de Carole Middleton. Y no hablamos solo de la ropa, sino también de ese tono de piel que deja claro que no ha estado en los últimos tiempos aguantando la humedad y el frío londinenses. En su rostro se puede ver el paso del sol por él, después de esos días de relax en la isla de Mustique de los que disfrutó junto a su hija, su yerno y sus nietos.
Pero las prendas que eligió Carole para esta reaparición tras el idílico viaje también tienen su importancia, ya que demuestran, una vez más, como la familia aboga por la moda sostenible, reciclando piezas de otros miembros del clan. Junto a una chaqueta de tweed de cuadro Vichy que ya le habíamos visto, escogía un pequeño bolso de piel acolchada de la firma Jaeger.
No era un diseño cualquiera, ya que este pertenece a su hija, la princesa de Gales. Lo estrenó siendo aún duquesa de Cambridge, en 2012 en Nottingham, y lo lució por última vez diez años después. Queda claro que ha querido prescindir de él, pero dándole una nueva vida y prestándoselo a su madre.
Kate Middleton, junto a la reina Isabel, en 2012, con el bolso que ahora luce su madre. (Getty)
Pero no es una opción novedosa en el armario de las Middleton, porque son ya varias las prendas que han pasado de unas a otras o que, simplemente, se prestan. Una de las más significativas fue el propio vestido de novia de Carole, que lució cuatro décadas después su nuera, Alizeé Thevenet, para su boda con James, el hermano de la princesa de Gales.
También la cita hípica nos dejó otro ejemplo de esta sostenibilidad familiar, cuando Carole lució un tocado de Jane Corbett que la princesa de Gales, entonces duquesa de Cambridge, había lucido para la boda de una amiga.
Muchas veces la línea que separa estar emparentado con una familia real y convertirse en celebrity es muy fina. Es el caso de la familia Middleton, que siempre son un reclamo publicitario. Por eso, veíamos este lunes a Carole, la madre de la princesa de Gales, en un acto solidario contra el cáncer, luciendo bronceado tras sus vacaciones en el Caribe, vestida con tweed y un bolso de su hija.