Mientras sus tíos y primas posaban en los jardines de Alfabia en Mallorca, él se encontraba en la presentación como nuevo jugador del Club BM Granollers. El pasado mes de abril terminaba con contrato en el Barça aunque el club tenía intenciones de renovarle. Sin embargo, el benjamín no se encontraba del todo cómodo y buscaba mayor proyección deportiva. Firmó por dos temporadas y lleva el mismo número que llevaba hasta ahora en su anterior equipo, el 77.
Pablo Urdangarin, en la presentación del Granollers. (Instagram/@bmgranollers)
En las imágenes de la presentación, se ha podido ver a Pablo rodeado de sus compañeros con la ropa de su nuevo equipo. Además, se puede observar una actitud mucho más relajada, con entusiasmo para afrontar esta nueva aventura y situado en el centro en todas las fotografías publicadas por el club. Para finalizar la jornada, jugaron un pequeño partido entre ellos donde en todo momento fue uno de los protagonistas.
De esta manera, fichó por el club de otra ciudad barcelonesa que se encuentra a poco más de treinta kilómetros de la capital catalana. Esto le permite continuar con su trayectoria profesional y con su relación amorosa. Está tan integrado en la familia de su novia que incluso los padres de ella le llegan a tratar como un hijo más. Aun así, en varias ocasiones, la joven también ha compartido tiempo con los padres de él, a quienes se les ha podido ver disfrutar todos juntos.
También, en multitud de ocasiones, se ha podido ver a Johanna en algún partido. Es más, dentro del deporte, se ha convertido en su apoyo y su mayor fan. Asimismo, durante los últimos partidos que tuvo Pablo con el Barça, se la pudo ver a ella en muy buena sintonía con el resto del equipo y con alguna persona del público, mostrando así que está involucrada en esta faceta del sobrino del Rey.
Pablo Urdangarin, en una entrevista con EFE. (EFE/Enric Fontcuberta)
Johanna estudia medicina y reside junto a su familia en una casa situada en Esplugues de Llobregat, nada lejos del centro de la ciudad y que le permite moverse ágilmente para su día a día. Una comodidad que el hijo de la Infanta ha mantenido y que no se traslada a los miembros de su familia, ya que, desde hace unos años, todos se encuentran en diferentes localizaciones de Europa.