Los enigmas de la nueva vida de Georgina Rodríguez en Madrid: una mudanza por tiempo indefinido
La pareja de Cristiano Ronaldo se ha instalado con sus cinco hijos en la capital a raíz del conflicto que asola Oriente Medio, pero, tal y como nos asegura su entorno, no sabe cuándo regresará a Riad
Sí, tal y como ella misma ha mostrado en sus redes sociales, se encuentra actualmente con sus cinco hijos en Madrid. Y sí, también se ha desplazado a la capital como respuesta directa a la situación derivada del conflicto entre Irán y varios países del Golfo; coincidiendo además con las vacaciones escolares de sus pequeños. Sin embargo, su entorno cercano manifiesta en exclusiva a Vanitatis un dato desconocido dentro del enigma: la fecha de regreso de la familia a Riad no está determinada y no estará regida el calendario escolar. “Aún no ha decidido”, nos aseguran.
No obstante, antes de introducirnos en el quid de la cuestión, añadamos a esta compleja situación una ligera dosis de contexto internacional. Últimos días de febrero: Estados Unidos e Israel realizan un ataque militar conjunto contra Irán, que deriva con la muerte de su líder supremo. Entonces, inicia una escalada directa de ataques en algunos estados del Golfo, entre ellos en Arabia Saudí, hogar de la pareja. El espacio aéreo se cierra de inmediato y el Gobierno de la nación reduce al máximo la movilidad interna y el funcionamiento de servicios y la vida cotidiana. Por ejemplo, se adelantan las vacaciones de primavera en los colegios, conocidas como “mid-term break”, del 6 al 28 de marzo.
En este marco, donde la vida cotidiana se entremezcla con un ambiente de cierta intranquilidad, que no inseguridad -es importante matizar-, Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo toman la decisión de buscar la mayor normalidad posible para sus cinco hijos; el motor de su vida.
Por ello, el martes 3 de marzo -y con el espacio aéreo ya operativo- la familia toma su avión privado, el Bombardier Global Express, en dirección a Madrid. La noticia se hace pública en diversos medios, debido a su registro en plataformas de seguimiento aéreo como Flightradar24. El vuelo, de 7 horas de duración, sobrevuela Egipto y el Mediterráneo, llegando al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en torno a la 1:30 de la madrugada.
“Igual que el resto de ciudadanos del país, extranjeros o no, el clima tan inestable le ha generado lógicamente una preocupación, también a sus seres queridos. Es cierto que en ningún caso se han sentido en peligro, pero había demasiada incertidumbre en cuanto a los futuros acontecimientos. Para ella lo primordial es la máxima felicidad de sus hijos y su familia, quiere protegerlos. Esa es la base de la decisión de regresar temporalmente a España; más allá de las vacaciones, sus compromisos en las Fashion Weeks y la lesión de Cristiano. Aquí estarán más relajados y desconectados, lejos de sus rutinas”, nos desarrollan quienes la conocen.
Por supuesto, el núcleo familiar se ha instalado en su vivienda, ubicada en la urbanización privada de La Finca, con una parcela de 4.000 m², con alrededor de 950 m² construidos de superficie de casa principal. Un espacio que, tal y como pudimos ver en la docuserie de Netflix de la empresaria, fue diseñada y reformada a su gusto, con varios espacios pensados para el confort y el disfrute de los menores.
Además de hacer deporte, tal y como nos ha demostrado en los últimos días en su cuenta de Instagram, entre los planes diarios de Georgina Rodríguez se encuentra acudir a misa a la parroquia de Santa María de Caná, una iglesia católica ubicada en Pozuelo de Alarcón, Madrid. “Lo hace siempre por la mañana y entre semana para pasar lo más desapercibida posible”, nos comentan.
Georgina Rodríguez, la fe y su visita a Cuelgamuros
Bajo lo visto en ‘Soy Georgina’, para ella, la fe representa una guía ética y emocional, relacionada con la transmisión de valores de respeto, bondad y educación espiritual. En varias entrevistas, ha mencionado que la fe le ha aportado paz y fuerza en momentos difíciles. La influencer se define como católica practicante.
Por ello, esta semana quiso desplazarse hasta la basílica abacial de la Santa Cruz del renombrado Valle de Cuelgamuros, situada en el municipio de San Lorenzo de El Escorial, para disfrutar no solo de la reliquia arquitectónica con cúpula y un altar mayor, presidido por un gran Cristo crucificado tallado en madera, obra del escultor Julio Beovide, sino del considerado Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid; el coro de su escolanía.
Conformado por alrededor de 50 niños y jóvenes comprendidos entre 8 y 18 años y distinguido por su canto gregoriano, cantan todos los días durante el curso académico en la basílica la misa solemne, a las 11 de la mañana. “Junto a los monjes benedictinos puede asistir cualquier visitante”, aseguran en su página web. Así hizo Georgina Rodríguez.
Según informan a Vanitatis fuentes de su entorno más cercano, se puso en contacto con ellos informando de su deseo de poder conocerlos en primera persona y, debido a su alta relevancia pública, concertaron una cita. La visita no fue en absoluto sorpresa e incluso conoció las instalaciones del centro. La polémica relacionada con su foto posando frente a la fachada del -antes- Valle de los Caídos, en la que aparece admirando la famosa Piedad y la enorme cruz de 150 metros que corona el Risco de la Nava; tampoco.
No obstante, en conversaciones con nuestro digital, sus seres queridos anotan que, aunque entienden el revuelo, se debe prestar especial atención a la resignificación del lugar, ahora Valle de Cuelgamuros, no Valle de los Caídos. La exhumación de Francisco Franco se efectuó el 24 de octubre de 2019 tras ser aprobada por el primer Gobierno de Pedro Sánchez y el lugar es Patrimonio Nacional y un centro de memoria histórica.
Su futuro en Madrid
Fuera de este asunto, el dilema actual al que se está enfrentando Georgina Rodríguez es otro mayor y de carácter familiar. Como asegurábamos al inicio del texto, su fecha de regreso a Riad no está fijada, ni su decisión de permanecer o no en Madrid, tomada. “Se debate entre el miedo de romper la rutina de sus hijos y el miedo de regresar a un lugar que no le inspira una tranquilidad completa. Su corazón, ahora, le pide estar en Madrid. Vinieron con la intención de quedarse hasta que fuese necesario y las cosas se calmasen. Así sigue siendo”, nos detallan.
Por si fuera poco, el estado de salud de Cristiano Ronaldo reforzaría esta mudanza -hasta final de curso y temporada-. “Cristiano Ronaldo se le ha diagnosticado una lesión en el tendón de la corva tras el último partido contra Al Fayha. Comenzó un programa de rehabilitación y será evaluado día a día”, decía el entrenador de su equipo. “Necesita descanso y recuperación. Cristiano viajará a España para tratarse con su fisioterapeuta personal”, finalizaba. Por lo tanto, al menos durante las próximas semanas, sus días serán en nuestro país.
Así lo demostraba su visita la pasada tarde-noche a el Vega Members Club, el exclusivo club social que él mismo ha abierto en Madrid junto a sus socios Íñigo Onieva, Manuel Campos Guallar y Lázaro Rosa-Violán. El portugués era fotografiado saliendo del local ubicado en el número 88 de la calle Lagasca de Madrid rodeado de varios miembros de su equipo de seguridad. Eso sí, no realizaba declaraciones ante los medios, únicamente se limitó a sonreir, saludar y hacer un gesto de 'aprobación'.
Desde inicios de 2023, a raíz del fichaje del futbolista por el club Al-Nassr, la vida de la pareja permanece en Riad. Concretamente, en una villa de lujo alquilada en el exclusivo barrio de Al‑Muhammadiyah, una de las zonas más caras de la ciudad. Allí han construido su hogar junto a sus cinco hijos y, aunque echan de menos sus países natales, han conseguido desarrollar con la nación una sensación de estar en casa. Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio les ha abierto un difícil debate: ¿Madrid o Riad?
Sí, tal y como ella misma ha mostrado en sus redes sociales, se encuentra actualmente con sus cinco hijos en Madrid. Y sí, también se ha desplazado a la capital como respuesta directa a la situación derivada del conflicto entre Irán y varios países del Golfo; coincidiendo además con las vacaciones escolares de sus pequeños. Sin embargo, su entorno cercano manifiesta en exclusiva a Vanitatis un dato desconocido dentro del enigma: la fecha de regreso de la familia a Riad no está determinada y no estará regida el calendario escolar. “Aún no ha decidido”, nos aseguran.