El emérito y su tradición gallega: el rey don Juan Carlos I reaparece en su marisquería favorita
Tras su visita a París y su paso por Vitoria, se encuentra en Vigo para asistir a las tradicionales regatas de Sanxenxo y ha hecho parada en el restaurante D’Berto
Primera visita del año de Juan Carlos I a Sanxenxo y, como ya es habitual en sus escapadas gallegas, la jornada ha incluido parada obligada en uno de sus enclaves gastronómicos de referencia. El emérito fue visto saliendo del Restaurante D'Berto, convertido ya en uno de sus templos culinarios favoritos, frecuentado en anteriores ocasiones junto a familiares como Marina Zurita o la infanta Margarita. En esta ocasión, sin embargo, ha acudido en solitario, mostrándose de buen ánimo y apostando por un look más primaveral, con chaqueta impermeable, en una imagen ya clásica de sus estancias en las Rías Baixas.
Desde 1989, el restaurante D'Berto se ha consolidado como uno de esos templos gastronómicos donde el producto manda y el lujo se mide en frescura. Basta asomarse a su icónico acuario, visible desde la calle, para intuir que aquí el mar es protagonista absoluto. Al frente, Berto y Marisol Domingo han construido una reputación impecable basada en marisco y pescado seleccionados a diario en lonja: bogavante frito, centollo o percebes desfilan junto a piezas al peso que alcanzan cifras elevadas.
La reciente reaparición de Juan Carlos I en Vigo se enmarca dentro de una agenda cada vez más activa desde su regreso puntual a España esta primavera. Tras su paso por la Plaza de toros de la Maestranza durante la Semana Santa y una posterior visita a París para recibir un reconocimiento, el monarca emérito también hizo escala en Vitoria para someterse a su habitual revisión médica. Este conjunto de apariciones públicas ha reforzado su visibilidad después de haber aplazado su vuelta a comienzos de marzo por deferencia hacia Emiratos Árabes Unidos, donde reside desde 2020.
Su llegada el 14 de abril al aeropuerto de Vigo-Peinador supone el inicio de su primera visita del año a Vigo, un destino habitual en sus estancias en España. Allí se aloja, como es costumbre, en casa del regatista Pedro Campos, con quien mantiene una estrecha relación. El viaje tiene además un marcado carácter deportivo, ya que el emérito ha retomado su participación en competiciones náuticas como la Liga Española de 6 Metros y la clase J/80, reafirmando su vínculo con la vela, una de sus grandes aficiones históricas.
En las últimas semanas, Juan Carlos I ha encadenado una reaparición medida pero constante, muy en la línea de sus últimos movimientos públicos: de la emoción en la Plaza de toros de la Maestranza a un discreto paso por París para recoger un reconocimiento, con parada técnica en Vitoria, incluida revisión médica con el traumatólogo Mikel Sánchez, antes de poner rumbo a Vigo, donde ha adelantado su llegada para reencontrarse con su gran refugio: el mar.
Primera visita del año de Juan Carlos I a Sanxenxo y, como ya es habitual en sus escapadas gallegas, la jornada ha incluido parada obligada en uno de sus enclaves gastronómicos de referencia. El emérito fue visto saliendo del Restaurante D'Berto, convertido ya en uno de sus templos culinarios favoritos, frecuentado en anteriores ocasiones junto a familiares como Marina Zurita o la infanta Margarita. En esta ocasión, sin embargo, ha acudido en solitario, mostrándose de buen ánimo y apostando por un look más primaveral, con chaqueta impermeable, en una imagen ya clásica de sus estancias en las Rías Baixas.