Barack Obama a los 60: el presidente de orígenes humildes que propició el cambio
  1. Celebrities
EL SUEÑO AMERICANO

Barack Obama a los 60: el presidente de orígenes humildes que propició el cambio

El expresidente de EE. UU. celebra una nueva vuelta al sol, tras una vida dedicada al servicio de los demás a través de la política y numerosos hitos profesionales y personales

placeholder Foto: Barack Obama en una fotografía de archivo. (Getty)
Barack Obama en una fotografía de archivo. (Getty)

El cuatro de noviembre de 2008 consiguió un hito histórico. Barack Obama se impuso en las elecciones presidenciales, convirtiéndose en el 44º presidente de los Estados Unidos, el primero afroamericano. Al grito de "Yes, we can", generó un clima de expectación y esperanza por el cambio que no solo le valió la victoria, sino el hecho de ser recordado por su personalidad - más allá de por ser el primer presidente de raza negra- antes, durante y después de su mandato; pero empecemos por el principio.

Hijo de Barack Obama Sr., economista de origen keniano, y de Shirley Ana Durham, doctora en Antropología por la Universidad de Hawai, Obama pasó su infancia entre Hawai e Indonesia. Nació el 4 de agosto de 1961 en la ciudad de Honolulu y cuando tenía dos años de edad sus padres se separaron y se mudó con su madre a Indonesia; pasados unos años, Obama regresó a Hawai y fue criado por sus abuelos maternos, mientras su madre trabajaba.

Formación y trayectoria

Gracias a la ayuda de becas, culminó sus estudios de secundaria, eso sí, con un expediente académico extraordinario que le permitió acceder a la prestigiosa Universidad de Columbia, donde desarrolló sus estudios de Ciencias Políticas con especialización en Relaciones Internacionales. Haciendo gala de su habitual naturalidad, durante el foro civil por la presidencia, Barack Obama llegó admitir que, durante la adolescencia y la posterior etapa universitaria, había consumido marihuana, cocaína y alcohol.

No lo tuvo fácil. Durante su niñez y juventud experimentó de primera mano las desigualdades existentes en la sociedad y, aunque nació en una familia de clase media, fue con esfuerzo, trabajo y una educación basada en el afán de superación como consiguió llegar a vivir en la Casa Blanca y dirigir su carrera al servicio de los demás. Valores con los que empatizaron los miles de estadounidenses que le votaron, pero también numerosas personas alrededor del mundo que se sentían identificadas.

Antes de ser presidente, estos principios morales le impulsaban a contribuir en la sociedad de algún modo. Por eso, tras trabajar cuatro años en Nueva York, se mudó a Chicago para colaborar con un grupo de iglesias para ayudar a reconstruir las comunidades devastas por el cierre de las fábricas de acero locales. Después de esta experiencia, que reafirmó su creencia en la unión social y en el trabajo duro de la ciudadanía, entró en la escuela de Derecho de la Universidad de Harvard.

Allí comenzó a fraguarse su carrera política. En 1990, fue elegido presidente de la revista Harvard Law Review convirtiéndose en el primer presidente afroamericano de la publicación, pero además, conoció a Judson Miller, entre otros contactos, uno de los asesores de Harold Washington, quien en 1983 se convirtió en el primer alcalde negro de Chicago. Con el paso del tiempo, Miller llegaría a convertirse en uno de los pilares de la campaña electoral de Obama.

Años en la política

placeholder El expresidente de los Estados Unidos, en una imagen de archivo. (Reuters)
El expresidente de los Estados Unidos, en una imagen de archivo. (Reuters)

En 1992, Barack Obama se gradúa en Harvard y obtiene el título Juris Doctor con mención honorífica cum laude. Vuelve a Illinois y comienza a enseñar Derecho Constitucional en la Universidad de Chicago. Cuatro años después, tras haber trabajado en diversas empresas y bufetes, ocupa su primer cargo público: senador del decimotercer distrito de Illinois y entonces, comienza su aventura en la política de manera oficial, haciendo gala, desde el principio, de sus firmes convicciones liberales.

Más pronto que tarde comenzó a recibir el cariño de colegas y gente de a pie que vieron en él la posibilidad de cambio, convirtiéndole en símbolo de lucha por un mundo mejor. Teniendo esto en cuenta, en 1996 consiguió ser miembro de la cámara estatal por el Partido Demócrata como representante del distrito de Hyde Park y esta posición fue el impulso que necesitó para preparar su entrada en el Congreso de los Estados Unidos.

placeholder El expresidente de los Estados Unidos, en una imagen de archivo. (EFE)
El expresidente de los Estados Unidos, en una imagen de archivo. (EFE)

Una vez afianzó su electorado -entre 2000 y 2004- fue elegido representante nacional en la Convención Demócrata de Boston y tras enfrentarse a Jack Ryan, candidato republicano, cuya derrota se dio a causa de un escándalo sexual, consiguió el puesto de congresista, comenzando su trayectoria como personaje histórico: el quinto afroamericano que accedía al Congreso de Estados Unidos y en el segundo por el Partido Demócrata.

Obama dio el gran paso hacia la presidencia de los Estados Unidos en febrero de 2007, cuando presentó su candidatura a las elecciones primarias del Partido Demócrata. La otra gran apuesta de esta formación era la senadora Hillary Clinton, quien -pese a que partía con ventaja- no pudo superar los 1.953 votos que le concedieron a Barack. Como comentábamos al comienzo de este artículo, el 4 de noviembre de 2008 fue la fecha que cambió la vida de Barack Obama para siempre.

Su mensaje de renovación caló en la sociedad estadounidense y, con un 64,9% de los votos, derrotó al republicano John McCain, a quien siempre consideró un simple heredero de George Bush. Así, se convirtió en presidente de los Estados Unidos liderando un gobierno que hoy en día muchos echan de menos, más todavía tras la era de Donald Trump. Entre sus medidas más aplaudidas, las iniciativas que impulsó en favor del matrimonio gay, siendo el responsable, entre otras cosas, de la abolición de la ley conocida como "No preguntar, no decir" ("Don't ask, don't tell"), que prohibía a los homosexuales que admitieran serlo formar parte de las Fuerzas Armadas.

No todo fueron aplausos, también hubo grandes críticas. Barack ha hablado de sus peores momentos en la presidencia y en 'Una tierra prometida', las memorias que lanzó en noviembre de 2020, reconocía errores como aprobar la reforma migratoria lo que fue para él, "una píldora amarga para tragar", además de hacerse responsable de la pérdida del control de la Cámara: "No pude unir a la nación [...] Lo cual para mí fue igual de condenatorio'', decía tajante.

Vida personal

Por suerte, en sus peores y en sus mejores momentos, ha permanecido a su lado quien fuese una de las Primeras Damas de Estados Unidos más influyentes de la historia: Michelle Obama. Desde el principio, fue palpable la unión del matrimonio, gracias a la naturalidad, diplomacia y moderación con la que enfrentaban todos los acontecimientos profesionales y personales que la vida les tenía guardados.

Se conocieron en 1989, cuando él tenía 28 años y ella 25. Entonces el expresidente fue contratado en un despacho de abogados, donde ella era su tutora. Meses después comenzaron a salir y tres años más tarde se casaron. Fruto de su matrimonio nacieron Malia, de 23 años, y Sasha, de 20. Lejos de apagarse la chispa, con el paso del tiempo han demostrado que siguen tan enamorados como el primer día y no son pocas las ocasiones en las que se han intercambiado palabras de cariño a través de las redes sociales. Además, son muchas las aficiones que realizan en familia: la lectura, asistir a conciertos o viajar por distintas partes del mundo, algunas de ellas.

Barack Obama, en cifras

Los Obama forman una idílica familia cuya fortuna ha seguido creciendo tras abandonar la Casa Blanca después de ocho años. Cuando arrancó su presidencia no llegaron con las manos vacías, porque ya poseían una pequeña fortuna de poco más de un millón de dólares, producto de las ganancias que obtuvieron gracias a los libros de memorias que escribieron el hasta entonces senador por Illinois y la exitosa abogada.

A estos trabajos literarios (uno de los más importantes el libro 'Becoming' de Michelle Obama), se unieron las posteriores inversiones inmobiliarias que realizaron: una mansión en Washington DC valorada en ocho millones y una impresionante vivienda de verano por la que pagaron 12 millones. Más tarde, llegaría uno de sus proyectos más ambiciosos: una productora audiovisual mediante la que han firmado varios acuerdos con Netflix para producir películas y series.

A día de hoy, cuando cumple 60 años, Barack Obama puede presumir orgulloso de los logros que consiguió durante su mandato en cuestiones sociales, medioambientales y sanitarias, así como del cariño que recibieron tanto él como su mujer por parte de millones de personas alrededor del mundo. Es una de las personas más influyentes del planeta y sus hazas, a buen seguro, seguirán siendo fuente de inspiración con el paso del tiempo.

Barack Obama Michelle Obama
El redactor recomienda