Con la llegada de las redes sociales, los famosos han desarrollado una nueva dedicación profesional. Su desembarco ha provocado la llegada de nuevas celebridades, que con sus miles de seguidores, han conseguido situarse en el foco de la noticia: los infuencers.También es el caso de los que ya lo eran de antes y que ahora, debido a su repercusión social, ejercen como prescriptores. En base a esta situación, la Agencia Tributaria ha decidido regular la tributación de estos supuestos con tal de poner límites a sus negocios.
El Artículo 94 de la Ley General de Publicidad Audiovisual de 2023 fue aprobado hace dos meses y hasta hace unos días, los creadores de contenido eran llamados a incorporarse al listado si comprendía determinados requisitos. Por un lado, superar el millón de seguidores en una red social e ingresar más de 300.000 euros brutos al año.
María Pombo, Marta Rimbau, Dulceida, Anna Padilla y Laura Escanes posan juntas. (Instagram @dulceida)
Durante el periodo de inscripción, la Agencia Tributaria tan solo ha recibido los procedimientos de 36 personas y 21 en proceso. Entre ellos, se encuentran Dulceida, Laura Escanes e Ibai Llanos, quienes son considerados tres de las grandes caras conocidas de un sector al alza. También se encuentran personalidades como Tamara Falcó, quien ostenta más de un millón y medio de seguidores en Instagram, o Paula Echevarría, quien tiene ya más de 3 millones.
Paula Echevarría y Tamara Falcó durante la presentación de la décima temporada de 'Got Talent España' (EuropaPress)
Sin embargo, el número de inscritos ha sorprendido por las grandes ausencias. Si bien parece que hay famosos nuevos cada día, parece ser que no son lo suficientemente importantes a nivel digital. Ninguna de las hermanas Pombo, que ostentan uno de los clanes más relevantes, aparece. Han sido portadas de revistas, protagonizado un documental sobre su vida familiar y han conquistado la televisión con su participación en diversos programas. Esto implica que su fortuna no procede principalmente de donde se dieron a conocer y demuestra que sus negocios han prosperado, hasta convertirse en su principal fuente de ingresos.
María y Marta Pombo en Los 40 Music Awards. (Europa Press/A. Pérez Meca)
Otras de las grandes ausencias han sido Alexandra Pereira, que cuenta con 2 millones de seguidores, o Paula Gonu, que está a punto de conseguirlos. Tampoco están Marina Rivers o Natalia Osona, que habitualmente comparten campañas publicitarias en sus perfiles y por las que generan beneficios económicos.
“El incumplimiento en un período ininterrumpido de un mes de las obligaciones establecidas por parte de los usuarios supondría una infracción muy grave”, explica el comunicado emitido por la Asociación de Usuarios de la Comunicación. Además, subrayan que dependiendo de los ingresos, estas multas podrían ser de un mínimo de 60.000 euros. Por ahora, no hay ninguna respuesta de la administración pública ante la baja respuesta por parte del sector.
A partir de la aprobación de esta nueva legislación, se exige que los creadores eviten los contenidos publicitarios que puedan promover la exclusión social o vinculen el éxito con los estándares de belleza. Además, la ley también subraya que deben clasificar por edades sus contenidos. Las infracciones al artículo pueden constituir un delito que se verá compensado con una multa de un mínimo de 10.000 euros.
Con la llegada de las redes sociales, los famosos han desarrollado una nueva dedicación profesional. Su desembarco ha provocado la llegada de nuevas celebridades, que con sus miles de seguidores, han conseguido situarse en el foco de la noticia: los infuencers.También es el caso de los que ya lo eran de antes y que ahora, debido a su repercusión social, ejercen como prescriptores. En base a esta situación, la Agencia Tributaria ha decidido regular la tributación de estos supuestos con tal de poner límites a sus negocios.