Sharon Tate, el asesinato que cambió (y asustó) a Hollywood para siempre
  1. Celebrities
ANIVERSARIO

Sharon Tate, el asesinato que cambió (y asustó) a Hollywood para siempre

La actriz fue brutalmente asesinada por la secta de Charles Manson. Su muerte hizo que la seguridad se extremase en la meca del cine y cambió la forma de ver ese lugar

Foto: Sharon Tate, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Sharon Tate, en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Hollywood, madrugada del 9 de agosto de 1969. La secta encabezada por Charles Manson entra en la misma casa a la que, en el mes de febrero, se han mudado Roman Polanski y su mujer, la actriz Sharon Tate. Cielo Drive, que así se llama, es un lugar frecuentado por artistas y personalidades del cine. Un tal Charles Watson y tres mujeres (Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Linda Kasabian) se habían metido en un Ford Falcon amarillo con un claro objetivo: "Vamos a matar a esos cerdos". Los cerdos de los que hablan viven en Cielo Drive. Después de medianoche, los cuatro consiguen su objetivo: asesinar, a través de un ritual, a varias personas entre las que se encontraba Tate, embarazada de ocho meses.

La autora material del crimen fue Atkins. "Hundió los dedos en una de las heridas de Tate y probó la sangre (...). Acto seguido, humedeció una toalla con la sangre de Tate y la llevó a la puerta delantera donde, siguiendo las instrucciones de Watson de escribir algo que conmocionase al mundo, garabateó la palabra 'pig' (cerdo). Misión cumplida", contaba una recreación de los hechos por escrito.

placeholder Sharon Tate y Roman Polanski, el día de su boda. (Cordon Press)
Sharon Tate y Roman Polanski, el día de su boda. (Cordon Press)

Medio siglo después de aquello, Tarantino convirtió a Sharon Tate en un personaje que lleva el rostro de Margot Robbie en su 'Érase una vez en Hollywood', una de las películas más destacadas de la prepandemia. Los 'fans' de Tate la reivindican como algo más que la triste víctima de una masacre que llevó a Manson a condena de cadena perpetua y a otros tantos de su secta a la silla eléctrica. En 1969 no hacía ni un año que se había casado con Polanski y empezaba a conseguir pequeños papeles en películas de estudio. Hija de un coronel, pasó su infancia moviéndose de una base militar a otra. En algún momento de esa niñez vivió en Verona y allí conoció al que más tarde sería el Tony de 'West Side Story', Richard Beymer. Él fue quien le consiguió un pequeño papel en una película y se convirtió en uno de sus primeros novios.

Tímida y de belleza pluscuamperfecta, muchos trataron de descifrar el misterio que había tras su beldad. Sus llamativos rasgos le hicieron ganar el premio de Miss Tiny Tot of Dallas y varios concursos de belleza. De ahí saltó a la portada de las revistas de moda, y de aquellas páginas a una película de terror de serie B, 'Eye of the devil'. Ironías de la vida, aquella cinta trataba sobre el ocultismo que tan de moda estuvo en el Estados Unidos de los años 60.

De hecho, el terror también estuvo presente cuando conoció a Polanski en una fiesta. Horas después de encontrarse por primera vez, el director la dejó sola en el apartamento en el que habían seguido festejando los dos solos. Unos minutos más tarde, él regresó con una máscara de Frankenstein. El grito de Sharon fue tan aterrador que lo convenció para contratarla en la que iba a ser su próxima película, 'La semilla del diablo' (que acabaría protagonizando Mia Farrow).

placeholder Sharon Tate, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Sharon Tate, en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Tras casarse con el director, Sharon Tate no siempre fue la persona más feliz del mundo. Tradicional y creyente, ella pretendía llevar una vida tranquila mientras que Polanski mariposeaba con otras mujeres. De hecho, los rumores sobre sus infidelidades eran comunes en los tabloides de Hollywood. "Roman me miente y finjo creerle", dijo ella a un amigo.

Quizá también le mintió aquel agosto del 69 en el que él se encontraba de viaje; aquel mes en el que Sharon vivió la peor de las pesadillas y quedó para la historia como la víctima más famosa de Charles Manson. Pero, tal y como ha dicho su hermana estos días, Sharon es más que una masacre, un "espíritu único y gentil" que medio siglo más tarde sigue inspirando a creadores como Tarantino; una musa 'sixties' que pereció en una California mítica, soleada, hippie... y trágica.

Roman Polanski Charles Manson
El redactor recomienda