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fue un noviazgo muy breve

La verdadera razón por la que Carlos de Inglaterra precipitó su boda con Lady Di

Su noviazgo fue breve. Los novios solo se vieron 12 veces antes del gran día. El heredero tenía prisa, porque temía repetir un error que ya cometió un rey inglés

Foto:  Diana y Carlos. (Cordon Press)
Diana y Carlos. (Cordon Press)

Menos es más. Es lo que debió pensar el príncipe Carlos cuando su relación con Diana apenas había cumplido unos meses y anunciaron fecha de boda. Solo 12 veces se vieron los novios antes del gran día y aunque muchos pensaron que era una matrimonio precipitado, el hijo de Isabel II tenía sus razones. Razones de peso. Peso de Estado.

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El pueblo había aprendido a querer a la novia, la opinión pública se había volcado con esa joven que apenas llegaba a los 20 años y que ya veían como la princesa que estaban esperando. Princesa del pueblo la bautizaron. Carlos tenía sus dudas sobre el futuro de la relación, pero las prisas por alejar un fantasma del pasado que le separara del trono pesaban más.

 Diana y Carlos, en una imagen de 1982. (Getty)
Diana y Carlos, en una imagen de 1982. (Getty)

El heredero resultó ser un aspirante al trono pragmático y práctico: a sus 33 años (13 más que su prometida) el primogénito de Isabel II iba camino de convertirse en un solterón de oro. Y eso era algo que ni él ni su papel como candidato al trono podían tolerar. Especialmente cuando existía un caso similar en la historia familiar que tanto los asesores como los familiares de Carlos no paraban de recordarle: el de Eduardo VIII, que llegó a ser rey, pero acabó abdicando por el amor de una mujer norteamericana divorciada que terminó alejándole de uno de los tronos más poderosos de las monarquías actuales.

El fantasma de Eduardo

Así lo ha desvelado Ted Powell en su libro 'King Edward VIII: An American Life' ('El rey Eduardo VIII: una vida americana') y que recoge el diario 'Express': "En su ansiedad por no seguir el ejemplo de Eduardo, Carlos se apresuró a contraer matrimonio con Lady Diana Spencer, con resultados desastrosos".

Eduardo VIII y Wallis Simpson, el día de su boda en 1937. (Getty)
Eduardo VIII y Wallis Simpson, el día de su boda en 1937. (Getty)

Carlos no quería seguir los desastrosos pasos del aquel rey efímero (325 días duró su reinado), en un momento en que la Corona británica vivía una época de estabilidad y todo el mundo daba por hecho que Carlos llegaría al trono una vez su boda se consumara y su perfil como rey de Inglaterra fuera asumido por la Casa Real y los súbditos. El tiempo demostró que estaba equivocado. O tal vez los acontecimientos que sucedieron a ese matrimonio apresurado y fracasado fueron los responsables de que Carlos no subiera al trono.

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"En la década de los noventa, su relación clandestina con Camilla Parker Bowles, y el consiguiente divorcio de Diana, sacudió a la familia real hasta sus cimientos e impulsó de nuevo las comparaciones con la relación de Edward con Wallis Simpson", comenta el autor.

Carlos apresuró su boda con Diana para convertirse en el rey perfecto, pero fue precisamente el fracaso (y los posteriores escándalos) de esa relación lo que le alejó del trono.

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